19 de mayo de 2010

Manuel García lanza su nuevo disco S/T (Sin Título)


Después de Pánico y de Témpera, Manuel García sacará un disco sin título, pero con el título de S/T, o sea Sin título.
Foto: Matías Espinosa

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SANTIAGO.- Manuel García se encuentra entre las voces autorales más importantes de los últimos años en Chile. Destacado por la búsqueda de arreglos y recursos que amplíen su alcance más allá de la “trova” con la que se le asoció en sus inicios y manteniendo un cuidadoso trabajo interpretativo, García lanza S/T (Sin título).

Editado por Sello Oveja Negra, se trata de uno de los primeros discos grabados post-terremoto. García entró al estudio directamente la primera semana de marzo en la Sala Master de la Universidad de Chile, en época de réplicas permanentes que derivaron en canciones.

Esdrújulas: del pánico a la témpera

De vuelta de una gira por México, donde Manuel García se presentó en diferentes escenarios empezando por el Festival Vive Latino 2010, con críticas favorables de la prensa local. Luego siguió su periplo por ese país actuando en distintas localidades, universidades y radios locales. El cantautor vuelve a Chile para preparar la presentación de su tercera placa como solista.

El disco sucede además a las primeras experiencias como solista después de su paso rockero por Mecánica Popular: Pánico (2005) y Témpera (2008), presentado por la enciclopedia de música chilena on line Musicapopular.cl como el que más votaciones consiguió esa temporada entre los periodistas y disc-jockeys radiales encuestados.


Imagen IPB


Tracklist

1.-Queda lo que quema
2.-Vida mia
3.-Alfil
4.-Catalejo
5.-La Terrible canción N°1
6.-Reloj
7.-Piedra Negra
8.-Joan
9.-El Reproche
10.-Amistad

10 de mayo de 2010

Disco de la Semana: Atlantia: Gaia III de Mägo de Oz (2010)

El Latido De Gaia

Se calcula que las hormigas de la Tierra pesan lo mismo que la humanidad.
Si desaparecieran, se produciría un fenómeno ligado a la extinción mucho más dramático que el meteorito que acabó con los dinosaurios.
En cambio, si se extinguiera la especie humana, en términos ecológicos no pasaría nada.
Las personas no aportamos ya nada a los ecosistemas, sólo gastamos.
Somos los más grandes consumidores y, sin embargo, nadie nos consume.

¿O si? Es el latido de la vida, es el latido de Gaia.


Tracklist:

CD1
01.- El Latido De Gaia (Intro)
02.- Dies Irae
03.- Für Immer
04.- Vodka And Roll
05.- El Príncipe De La Dulce Pena (Parte IV)
06.- Mi Hogar Eres Tú
07.- Fuerza Y Honor: El Dorado (Instrumental)
08.- El Violín Del Diablo
09.- Siempre (Adiós Dulcinea Parte II)

CD2
01.- Mis Demonios (Atrévete A Vivir)
02.- Que El Viento Sople A Tu Favor
03.- Sueños Dormidos
04.- Todavía Amanece Gratis
05.- La Soga Del Muerto (Ayahuasca)
06.- La Ira De Gaia
07.- Atlantia


País: España
Género: Folk Metal

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3 de mayo de 2010

Manuel García & RadioRebeldeRock en el CCU. 5 de Mayo, 16: 30 horas.



Resumen:


FOLK-ROCK CHILENO CON MANUEL GARCÍA.- Manuel García se encuentra entre las voces más importantes de las últimas décadas en Chile, sobre todo por su constante búsqueda de nuevos recursos y arreglos que le han permitido se catalogado como el máximo exponente del Folk-Rock chileno, además de ser el fundador y promotor de la singular banda de Rock Mecánica Popular. Nació en Arica, Chile, donde estudió Música e Historia, en 1994 inicia sus estudios de guitarra clasica junto a Luis Orlandini en Santiago de Chile y se integra a diversos proyectos, entre ellos la musicalización para teatro donde se cuentan las obras Fantasmas de fierro y Las Condenadas; también acumula experiencia en grabaciones de documentales audiovisuales, como uno sobre Roberto Parra, La cueca brava de Nano Núñez, el aplaudido Actores Secundarios y Padre Hurtado, para el ciclo Grandes Chilenos de Televisión Nacional de Chile. Ha editado 3 discos junto a Mecánica Popular, como solista, su disco debut fue Pánico publicado en 2005, dos de los temas incluidos en ?Pánico? son incluidos en el documental ?La ciudad de los fotógrafos? de Sebastián Moreno, siendo ?El viejo comunista? escogido como tema principal de este trabajo. En 2006, fue el único intérprete solista en la obra interpretada por la orquesta y coro sinfónicos de la Universidad de Concepción llamada Víctor Jara Sinfónico. Durante 2008 lanza su segundo disco como solista ?Témpera? que lo llevó a consagrarse como uno de los artistas más populares de su país, reconocimiento que se materializó con la obtención del Premio Nacional a la Música, Presidenta de la República 2008, que distingue a aquellos artistas que se destacan por su aporte al desarrollo y consolidación de la identidad musical chilena, el año pasado visitó la BUAP ofreciendo un concierto en el CCU y una charla a través de Radio BUAP, recientemente se presentó en el prestigiado Festival Internacional de Rock Vive Latino 2010.

RADIO REBELDE ROCK.- Abrirá el concierto de Manuel García ofreciendo una selección representativa de la música chilena, está banda integrada en su totalidad por jóvenes estudiantes de la BUAP, tiene una importante influencia del Rock Iberoamericano y raíces en los clásicos del Rock and Roll, siguen por igual géneros cercanos a grupos como The Beatles o Rolling Stone, que a exponentes del Rock en español como Molotov o Caifanes, tiene una marcada influencia de la innovadora banda chilena Bunkers y en sus interpretaciones logran fundir adecuadamente la música folklórica y el canto nuevo con ritmos de rock; iniciaron sus presentaciones bajo la denominación de AlternatiVOX Rock, teniendo más de 50 presentaciones durante 2009 y su objetivo central es hacer de la expresión musical una forma de compromiso social con las causas nobles de la sociedad, como lo es la libertad, la paz, la libre expresión, los derechos fundamentales de hombres y mujeres, el cuidado de la naturaleza y sobre todo los derechos de los jóvenes, sin despreciar la temática fundamental de la música contemporánea como lo es el amor y desamor, la crítica social, las vivencias propias de la juventud y su problemática y el deseo permanente de un futuro mejor, actualmente la banda está integrada por Iván, Alekz, Babe y Paola y cuentan también con la colaboración de Ahidé y Duan.


Lugar:

  • Andador Cultural

Presentaciones:

    5 de Mayo de 2010 a las 16:30 horas

Promociones:

No hay promoción

Boletos en:

  • Entrada Libre

Disco de la Semana: ¿De qué sirve querer? de Malacates Trebol Shop (2009)


Ska directo desde Guatemala y calientitos del VL10
Buenos estos chapines

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2 de mayo de 2010

8 razones para apoyar las alianzas PAN-PRD: Denise Dresser

20 de abril de 2010

Sabina y Marcos

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A partir de esta carta, Joaquín Sabina compone “Como un dolor de muelas” para su disco Dímelo en la calle.

De: Subcomandante Insurgente Marcos.
CCRI-CG del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Montañas del Sureste Mexicano, Chiapas.
México.

Don Sabina:

Yo sé que le parecerá extraño que le escriba, pero resulta que me duele la muela y, según acabo de leer, usted camina ahora por estas tierras que, mientras no acaben por venderlas también, siguen siendo mexicanas. Entonces pensé yo que, aprovechando que me duele la muela y que usted camina ahora bajo estos cielos, pudiera yo escribirle y saludarlo e invitarlo a echarse un "palomazo" con el Sup (a larga distancia, se entiende). ¿Qué dice usted? ¿Cómo? ¿Que qué tiene que ver el dolor de muelas con el "palomazo"? Bueno, tiene usted razón, debo explicarle entonces la muy extraña relación entre el dolor de muelas, el que usted camine por estas tierras, la larga distancia y una muchacha. No, no se sorprenda usted de que ahora haya aparecido una muchacha. Siempre aparece una, vos lo sabés Sabina.

Bien, resulta que cuando yo pasaba por esa etapa difícil en que uno descubre que ya no es más un niño y tampoco alcanza a ser un hombre (esa etapa, vos lo sabés Sabina, en que las féminas se transmutan de molestas a interesantes y hay que ver la de problemas que esto provoca), conocí a un viejo que, sin que se lo pidiera, decidió que tenía que darme un consejo sobre esos seres incomprensibles pero tan amables que eran, y son, las mujeres.

"Mira muchacho "me dijo", la vida de un hombre no es más que la búsqueda de una mujer. Fíjate que digo `una mujer y no `cualquier mujer. Y por `una mujer, muchacho, me estoy refiriendo a una de `única. El problema está en que el hombre siempre queda con la duda de si la mujer que encontró, si es que encuentra alguna, es esa `una mujer que estaba buscando. Yo ya estoy viejo y he descubierto una fórmula infalible para saber si la mujer que uno encontró es la `una mujer que estaba uno buscando..." (...) El viejo carraspeó y me confió: "Si tu le dices a una mujer que te duele una muela y ella, en lugar de mandarte al dentista o darte un analgésico, te abraza y deja que recuestes la mejilla en sus pechos, entonces, muchacho, esa mujer es la `una mujer que andabas buscando...".

Yo me quedé perplejo, pero como quiera tomé nota de la fórmula. A mí nunca se me había ocurrido que debía pasarme la vida buscando una mujer (...). A mí se me ocurrían cosas más concretas y factibles, como ser bombero, conquistar el mundo o construir un avión que se controlara solo con el pensamiento. Respecto a las mujeres, yo me tenía en muy alta estima y estaba más propenso a que esa "una mujer" me encontrara a mí, que a buscarla yo.
(...) A mí ni se me ocurrió que la fórmula estuviera mal. Así que achaqué mis primeros fracasos a la falta de autenticidad en mi dolor de muelas. Con clips y palillos, después de una paciente labor de meses, logré picarme dos muelas con tanto éxito que tuve que acompañar la estrategia con una fuerte dosis de antibióticos. Repetí la fórmula, ahora con la confianza de saberme auténtico, y los resultados siguieron siendo magros.

Así hubiera seguido adelante, acabando con mis muelas, si no es porque, ya adolescente, encontré a otro viejo que, cruel, me dijo: "Tu problema está en la cara. Más bien en tu nariz. A los feos, las muchachas no les hacen caso, a menos que sean cantantes". "¿Cantantes?" Bueno, esta nueva fórmula les daría reposo a mis muelas (que por lo demás ya estaban definitivamente destrozadas)... Claro que el problema entonces era saber qué se necesitaba para ser cantante (...). Después, escuchando canciones, me di cuenta de que el problema era mayor, ya que una cosa era ser "cantante" y otra más difícil era ser "cantautor" o "canta-autor" (vos lo sabés Sabina). Entonces hice trampa, es decir, escribí algunos poemas (o como se llamara lo que escribía) y dejaba siempre pendiente la música.
(...)Resulta que (vos lo sabés, Sabina) hay ahora una muchacha que está demasiado lejos y entonces pensé que usted, Don Sabina, podría echarme una mano y una tonadita (mire que no es lo mismo pero pudiera ser igual). Y usted podría echarme una mano si me permitiera tutearlo y, cómplice como ha sido antes sin saberlo, fingiera usted que nos conocemos desde hace mucho tiempo y que, por tanto, es perfectamente natural que usted reciba una carta del Sup redactada en los siguientes términos: "Sabina (sí, ya sé que te desconcierta este inicial e irreverente tuteo, pero tú compórtate como si tal cosa): He trabajado arduamente en los últimos días en la letra que me encargaste para tu nueva canción (Vamos, quita ya esa cara de espanto! Ya sé que no me has encargado ninguna letra para ninguna canción, pero sígueme la corriente para despistar al enemigo) pero ha sido inútil. No me sale nada original.

Así las cosas, busqué en el cofre del pirata y solo encontré un viejo y mohoso poema, que no es tan viejo y tal vez ni a poema llegue, que te puede servir si le das un poco de aliño. Es ideal para ponerle música y escalar con velocidad el "hit parade" internacional (no me preguntes si para arriba o para abajo), pero tú ya sabes que a nosotros los artistas (sigue fingiendo demencia, no denotes la menor sorpresa) no nos importa la fama (bueno, no mucho).

En este caso particular, a mí solo me interesa una muchacha que está demasiado lejos para que pueda yo musitarle al oído este poema y arrancarle así, vos lo sabés Sabina, una sonrisa o una lágrima (...). El poema dice, más o menos, así: "Como si llegaran a buen puerto/ mis ansias,/ como si hubiera donde/ hacerse fuerte,/ como si hubiera por fin/ destino para mis pasos,/ como si encontrara/ mi verdad primera,/ como traerse al hoy/ cada mañana,/ como un suspiro/ profundo y quedo,/ como un dolor de muelas/ aliviado,/ como lo imposible/ por fin hecho,/ como si alguien/ de veras me quisiera,/ como si, al fin,/ un buen poema me saliera./ Llegar a ti." La tonadita puede ir más o menos así: tara-tarara-tararira-etcétera, vos lo sabés Sabina. El título de la canción podría ser "Canción para una muchacha que está demasiado lejos", o "Un dolor de muelas para ella", o "Un dolor de muelas, Sabina, la larga distancia, una muchacha y el Sup". En fin, ya se te ocurrirá algo. El crédito puede ser "Letra: el Sup. Música: Joaquín Sabina", o "Letra y música: Joaquín Sabina (a petición del Sup)" o como quieras.
Vale. Salud y ojalá ella entienda.

El Sup." Esa podría ser la carta que usted recibiera y aceptara, Don Sabina.
Y todo esto viene a cuento porque estaba yo solo, con mi dolor de muela y leyendo que usted camina por estas tierras. Entonces pensaba yo que usted, tal vez, estaría de buen humor y magnánimo y que podría contarle yo la historia de los dolores de muelas, mi frustrada carrera como cantautor y una muchacha que está demasiado lejos (...).
Vale. Salud y ya sabe usted, si le sobran por ahí un analgésico o una tonadita, no dude en mandármelos. Ambas cosas se agradecen en este asfixiado pecho que le escribe...
Desde las montañas del sureste mexicano.

México, octubre de 1996
Subcomandante Insurgente Marcos.



http://comunicacionpopular.com.ar/wp-content/uploads/2010/03/marcos.jpg

Respuesta de Sabina.

Joaquín Sabina contesto la misiva al subcomandante Marcos. Le anunció que en febrero de 1998 saldría a la venta la canción que compuso para el movimiento insurgente mexicano. El cantautor tardó dos años para acabar la canción. Esta carta esta fechada en Buenos Aires y más tarde se publicó en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

Al Subcomandante Marcos

"¿ Dónde encontrar una excusa para tan terca mudez? Sucede que, cada vez con mayor saña, las musas se vengan de quien abusa del ripio y el do, re, mi. Qué puedo contarte a ti, que no sepas de memoria, si andas cambiando la historia con la tinta y el fusil."
" Bastaría con que en las actas chiapanecas del dolor, conste que mi corazón es una ciencia inexacta, que a regañadientes pacta, con la razón militante. Ojalá, subcomandante, al cabo de este pregón merezca tu absolución, este afónico cantante".

" Pero, elige con cuidado a quién diriges tus cartas, porque hay leyendas que infartan al ánimo más templado".

"¿ Cómo puede merecer corresponsal tan bragado quien desde el mejor hotel de Cancún o de Sevilla oye hablar de la guerrilla como quien oye llover? Y, sin embargo excluido de partidos y banderas, me conmueve tu manera de no darte por vencido, de disputarle al olvido la hoguera del porvenir, de desempolvar la crin del caballo de Zapata, de matar a los que matan, de enseñarnos a vivir".

" Me encargaste una canción y por décimas te salgo, hace meses que cabalgo sobre la contradicción de restaurar la emoción, en tiempos tan iscariotes, con la mano en el escote del verso a la antigua usanza. Así hablaba Sancho Panza con mi señor Don Quijote. Por lo demás, cuídate, cuando vengan por las malas, que no te rocen las balas, que no te falte papel, ni frijoles, ni mujer, que la virgen lacandona te esconda bajo su lona. Te lo pide un gachupín que se despierta en Madrid soñando con tu persona".

AL FINAL ASÍ SE FIRMO LA CANCIÓN ESCRITA POR MARCOS

*Como un dolor de muelas
(Letra: Subcomandante Marcos, Joaquín Sabina / Música: Pancho Varona)

Como si llegaran a buen puerto mis ansias,
como si hubiera donde hacerse fuerte,
como si hubiera por fin destino para mis pasos,
como si encontrara mi verdad primera,
como traerse al hoy cada mañana,
como un suspiro profundo y quedo,
como un dolor de muelas aliviado,
como lo imposible por fin hecho,
como si alguien de veras me quisiera,
como si al fin un buen poema me saliera...
una oración.

Como si la arena cantara en el desierto
los cantos de sirena del mar Muerto,
como si para crecer sobraran las escaleras,
como si escribiera un ciego un libro abierto.
Ven a poblar el zócalo de ojos,
siembra de migas de pan caliente
mis canas de alcanfor adolescente.
Ponle al sordo voz y alas al cojo,
bendice nuestro arroz, nuestro minuto,
como si no fuéramos cómplices del luto...
del corazón.

*Al pie de Sabina escribió a mano: "Querido subcomandante, mal y tarde, aquí te adelanto la letra de la canción que saldrá en el febrero. Con ganas de verte pronto. Todos los abrazos”

Joaquín Sabina.




Disco de la Semana: Física y Química de Joaquín Sabina

Fisica y Quimica


TRACKLIST:

Y nos dieron las diez
Conductores suicidas
Yo quiero ser una chica Almodóvar
A la orilla de la chimenea
Todos menos tú
La del pirata cojo
La canción de las noches perdidas
Los cuentos que yo cuento
Peor para el sol
Amor se llama el juego
Pastillas para no soñar

(Para ver la letra, clic sobre las canciones)

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7 de mayo

8:29 PM

Auditorio del Complejo Cultural Universitario

Puebla

19 de abril de 2010

"De cómo el marido de la peluquera imaginó una relación con la peluquera en caso de que la peluquera no fuera su esposa"

Por: El Marido de la Peluquera

A últimas fechas me he llegado a preguntar que hubiera hecho con una amiga como tú. Hablo de una amistad de la infancia, de esas con las que naces, creces y si tienes mucha suerte, te reproduces y mueres.

Echo a volar mi mente e intento recordar aquellos viejos tiempos que nunca pasaron, esa época en la que el destino jamás hubiese apostado a nuestro favor en el acercamiento más casual y esporádico. Eran tiempos confusos e irreales. Eran días soleados y el vaivén de la vida, de mi corta vida, me llevaría a tus aulas y a tus pasillos, a tu falda por encima de la rodilla y a tu banqueta llena de risas aún marcadas en mi rostro. Probablemente llamé tu atención por el simple hecho de ser “el chico nuevo” que se incorporó a la mitad de año y eso a todas luces es inusual en el imaginario colectivo de los niños de primaria. A lo mejor te morías de curiosidad o de pena al verme deambular en solitario a mitad del patio durante los recreos. Con el paso de los días, los meses o los años me fui adaptando a esa entidad ajena a la realidad de un hijo único de familia pequeña de infonavit.

Me acuerdo del primer día que te vi. Serían las nueve o diez de la mañana y yo sentadito afuera de la oficina de dirección mientras mi madre hacía los últimos trámites junto con la señora directora para recluirme en ese campo católico de concentración, el único en su tipo en donde me permitieron recuperar el año escolar. El patio principal, vacío, aguardaba la sublimación de los últimos charquitos de la lluvia del día anterior, entonces apareciste tú, con tu uniforme de escolapia y tus zapatitos negros caminando hacia los baños con la gracia de un duendecillo irlandés tarareando alguna canción de cuento. Perdí tu rastro un par de minutos hasta que te vi subir las escaleras y entrar en aquel último salón del segundo piso.

Tenía pocos minutos en esa escuela y ya había encontrado una buena razón para perdonar a mis padres por el hecho de fastidiarme la vida de la noche a la mañana y sin consultármelo. En ese entonces no sabía mucho de niñas (igual que ahora), pero algo era seguro: me había enamorado. No acababa de asimilar mi idilio de bebedero cuando mi madre salió de la oficina junto con la directora y me dijo “Mijo, te vas a quedar a clases y al rato vengo por ti”, al mismo tiempo que se le cristalizaban sus ojitos como tantas veces, como cada primer día de clases desde que tengo memoria (mi madre repetiría aquel ritual durante los siguientes diez años hasta el último grado de mi preparatoria). Mamá se quedó en el vestíbulo mientras la señora autoridad me guiaba a mi nuevo salón en mi nueva escuela. Estaba emocionado pero tenía miedo. Cuál sería mi sorpresa al descubrir que mi nuevo salón no sería mi nuevo salón, sino el salón de la niña-duende del patio. Parado frente a la puerta y de frente con mi destino, ahí estabas nuevamente; segundo pupitre de la fila de en medio, cuchicheando con la niña rubia de adelante mientras la directora me anunciaba como fenómeno de circo “¡Pasen a ver al niño-nuevo que se enamoró a primera vista de la niña-duende!, o por lo menos eso parecía ya que los latidos de mi corazón eran tan fuertes que no podía escuchar lo que decía mi nueva maestra; aunque si nos ponemos estrictos tampoco era mi maestra, sino la maestra de la niña-duende y los niños albinos chipileños( todos güeritos, güeritos; nunca me sentí tan moreno y mira que más bien soy amarillo). Fue muy feo, los niños albinos eran comandados por la niña-duendecillo del patio, y me veían de tal forma que parecía que estaban oliendo mierda. Todos eran odiosos, incluso tú. Tú eras la más odiosa porque minutos antes me había enamorado de ti, ¿recuerdas? De haber sabido en ese momento, les hubiera dicho “¡qué me ven pinches burguesitos hijos de Marcial Maciel, si supieran que vengo de lo más bravo del barrio bravo de Tepito y que así como me ven les rompo su panista y reaccionaria madre uno por uno en bola!”, sin embargo hay que recordar que yo tendría siete años y pues no tenía muy claro cuál era mi contexto socioeconómico, así que mejor me lo guardé para mis adentros y cabizbajo ocupé el lugar que la venerable maestra me asignó junto a un gordo de lentes.

Aquellos primeros meses de adaptación no fueron fáciles, mis notas no me dejarán mentir; sin embargo poco a poco le fui tomando el modito a tan singular ambiente escolar. No dejaba de ser “el nuevo” y siempre me daba a notar, ya sea por mi mala conducta y mi falta de capacidad y/o voluntad para atender los asuntos de un tal Dios (gracias Don Benito Juárez por darnos hoy el Estado Laico de cada día), o por mis habilidades en el deporte. A la fecha la cancha de soccer sigue siendo mi hábitat natural y en ese entonces se notaba (olelé, olalá, no sean maleducados, saluden a papá). La pelota no sabe de clases sociales y por eso valía la pena jugar fútbol en esa escuela, es algo similar a lo que José Emilio Pacheco llama “Las batallas en el desierto”, ¿ya?

A pesar de que no me hablabas ni yo a ti, mi amor crecía y crecía todos los días; aunque eso sí, me caías muy mal, creo que por lista y creo que todo era mutuo. Eras el más secreto de mis secretos y la competencia más amenazadora. Así nos pasamos el primer año y medio.

Es curioso, pero a partir de este momento tengo una laguna mental que no me permite precisar el instante correcto en el que iniciamos algo parecido a una amistad. No recuerdo cuándo ni cómo. Supongo que el paso paulatino del tiempo, aunado a la exposición diaria del uno con el otro dentro de un espacio físico delimitado provocó que aflorara algún indicio de, digamos cierto grado de ¿confianza?, que fue creciendo con el correr de las maquetas de volcanes, los frascos con algodón para cultivar frijoles y los mapamundis coloreados por región geográfica según su clima y actividades productivas.

Llegó el momento en que nos pasábamos treinta o cuarenta minutos, tiempo que demoraba mi madre en pasar por mí después de la salida escolar, sentados en la banqueta, platicando y platicando, comiendo chocolates de canastita, chicharrines con salsa Valentina y congeladas de rompope para quitarnos lo enchilados. Llegamos a aprovechar muy bien ese lapso era la mejor media hora del día y como tal la pasábamos riendo como niños que éramos, antes de que el Chevy blanco de mi mamá sonara tres veces el claxon cual letal toque de queda para que tú te atravesaras la calle cual duendecillo, a fin de llegar al banco en donde trabajaba tu mamá, mientras yo enfilaba acalorado rumbo a mi casa en aquel vehículo explotador. Ambos sabíamos que era el fin de “nuestro día”.

Crecimos nosotros, creció la ciudad, crecieron los amigos. Vimos pasar infinidad de fiestas de cumpleaños, papitas y refrescos, juegos y corretizas, la semana inglesa, las idas al cine, las pizzas de aquella plaza, las idas de pinta al parque de enfrente, las tardes enteras en tu casa, la comida de tu mamá, las bromas de mi papá, los juegos de mesa, los bolígrafos de colores chillantes, las canciones de la epoca, los celos, las misas, los viajes de estudio, los buenos pero sobretodo los malos maestros, los balonazos en la cara, las caídas en el patio, la suástica al final de mi libreta, tu cabello húmedo, mi pantalón con parches en las rodillas, el suéter con tu nombre bordado, las obras de teatro, las infinitas llamadas telefónicas, los chismes, los exámenes finales, el baile, las flores, las cartas, los indigentes que nos compraban cervezas y cigarros, el vino, las 11:11, las 11:25, las lágrimas junto a las maletas en la central de autobuses.

¿Te imaginas? Pudo ser lindo, ¿no? Sin embargo dicen por ahí que uno sólo puede tomar lo que no tiene dueño, así que esa parte de ti no me va, nunca ha sido mía pero no te lo niego, me hubiera gustado que lo fuera. Me hubiera gustado pasar las tardes enteras en tu sillón haciendo nada, me hubiera gustado llegar a tu casa y jugar con tus perros, desayunar en tu cocina y desordenar tu cuarto, avisarte cinco minutos antes que te raptaría toda la noche, llegar sin invitación a tus cenas familiares, ser el último en irme el día de tu cumpleaños, tomar el coche de mi papá y escaparnos a las montañas, a la playa, a Cuetzalan; me hubiera gustado saber todo de ti. Después de todo no existes o tal vez sí, pero no como tal.

¿Qué le pudo haber faltado a esta historia imposible? ¿Qué más pasó? ¿Cuántas novias me espantaste? ¿Cuántos desamores lloramos juntos? ¿Cuántos goles gritamos? ¿De cuántos chistes malos nos reímos? ¿Cuántas veces nos enojamos tanto, tanto? ¿Qué libros jamás nos regresamos? ¿Cuántas chamarras mías conservas aún en tu armario? ¿Cuántas fotos tenemos juntos? ¿Nos embriagamos y probamos juntos la mota? ¿Cuántas veces me marcaste llorando por aquel cabrón que te rompió el corazón? ¿Alguna vez te defendí? ¿Cuántas veces me sacaste perdido de borracho de algún bar? ¿A qué conciertos fuimos juntos? ¿Cuántos cafés hemos convertido en alcohol? ¿Ya me has sacado de la cárcel? ¿Ya prometí a tus padres que te cuidaría? ¿Ya has mentido por mí? ¿Y yo por ti? ¿Ya hemos pasado las horas viendo los autos desde lo alto de un puente peatonal? ¿Hace cuánto tiempo que no nos vemos? ¿Recuerdas la última vez? ¿Fue en la universidad? ¿Te enteraste que aprobé mi examen y me voy a estudiar lejos? ¿Lloraste el día que me fui ilusionado? ¿Me abrazaste el día que regresé derrotado? ¿Sabes que tengo una columna? ¿Me has leído? ¿Cómo ves al país? ¿Has pensado en mí en todo este tiempo? Te encuentro más bella, ¿te hiciste algo en el pelo? ¿Te acuerdas de esto? ¿Te acuerdas de lo otro? ¿Te acuerdas de él y de ella? ¿Cómo está tu mamá? ¿Cómo va el negocio? ¿Qué tal la maestría? ¿Ya se te subió el vino? ¿Sabías que me enamoré de ti a los siete años? ¿Cómo que te vas a casar? ¿Por qué no me lo habías dicho? ¿Y cómo es ese tal Alejandro? ¿Estás segura? Podría besarte ahora mismo, ¿sabes?

¿Ya te tienes que ir?, aún es temprano.

14 de abril de 2010

Radio Rebelde Rock en el Mezcalito!

Recibe mexicano Juan Villoro Premio de Periodismo Rey de España

El autor de obras como “El disparo de Argón” consideró que ante este problema se requiere una actuación integral del gobierno y de la sociedad, “privilegiar la educación y no sólo un aspecto como puede ser el policial o el militar”.


Mar, 13/04/2010 - 07:11
El rey de España Juan Carlos de Borbón, entregó el premio al escritor mexicano Juan Villoro. Foto: Notimex

Madrid.- El escritor mexicano Juan Villoro recibió hoy aquí el XVII Premio Iberoamericano de Periodismo Rey de España, por su trabajo “La alfombra roja. El imperio del narcoterrorismo” publicado en el Periódico de Cataluña el 1 de febrero de 2009.

En un acto celebrado en la Casa de América, el escritor recibió de manos del rey Juan Carlos de Borbón el galardón dotado de nueve mil euros (12 mil 230 dólares), que reconoce la contribución a la comunicación y el mutuo conocimiento entre pueblos iberoamericanos.

El jurado calificador destacó la “calidad de la escritura, el rigor del reportaje y la clarividencia en la elección del tema”.

También reconoció las “múltiples perspectivas (plásticas, musicales, literarias, políticas y sociológicas) desde las que analizó una realidad tan poliédrica como el narcotráfico, de forma que sus puntos de vista y conclusiones son susceptibles de extrapolarse a otros contextos y escenarios iberoamericanos”.

Antes de la ceremonia, Villoro habló a periodistas mexicanos sobre la necesidad de un “debate” en los medios de comunicación mexicanos sobre la forma en que se debe cubrir informativamente este fenómeno y encontrar “un equilibrio” para ello.

Explicó que hay informaciones recientes de medios mexicanos que difunden lo que dicen los protagonistas del narcotráfico, y consideró que los periodistas no se pueden abstraer de lo que hay en ese lado, pero sabiendo cómo hacerlo.

“Yo creo que el debate se tiene que intensificar mucho porque hay una banalización del horror por una lado, pero no se puede caer en histeria, y es necesario discutir entre todos los periodistas hasta dónde eso”, manifestó.

Villoro recalcó que se debe analizar también “hasta dónde (debe llegar) la exposición con imágenes de cuerpos y decapitaciones y definir cómo eso contribuye a un clima que no es el que queremos”.

Consideró necesario que se comience a discutir sobre las víctimas del narcotráfico, muchas de ellas inocentes que merecen ser honradas con un relato.

Sobre todo, apuntó, “tener claro que se puede hablar de otras cosas, hay muchas otras cosas en México, no está sólo el crimen”.

El autor de obras como “El disparo de Argón” consideró que ante este problema se requiere una actuación integral del gobierno y de la sociedad, “privilegiar la educación y no sólo un aspecto como puede ser el policial o el militar”.

Añadió que al sector de la cultura le corresponde crear redes para “evitar caer en la histeria y salir todos juntos de esto”.