13 de julio de 2012

Caída al fondo del cerebro

Pedro Miguel

Tal vez la historia de la civilización pueda concebirse como una relación compleja y contrastada entre tres zonas distintas del cerebro: el complejo reptiliano (R), el sistema límbico y el neocórtex. Según el modelo clásico de Paul MacLean, esas tres zonas cerebrales conforman una suerte de estratigrafía evolutiva y ascendente que guarda en su interior el órgano más antiguo y primitivo y alrededor de ese núcleo se han ido gestando tejidos nuevos que desarrollan funciones más complicadas.

Los reptiles y las aves poseen un encéfalo y un cerebelo tremendamente desarrollados si se les compara con los grumos neuronales de los invertebrados. Gracias a esos órganos algunas clases de escamosos son capaces de establecer sistemas sociales y los loros aprenden a contar y hasta a asociar palabras con objetos y conceptos en una imitación de la voz humana. Pero las funciones fundamentales de sus sistemas nerviosos tienen que ver con la sobrevivencia y buena parte de ellos está dedicada a controlar la locomoción, la reproducción, y la recepción y procesamiento de las señales procedentes de los órganos sensoriales para convertirlas en pulsiones básicas –hambre, frío, excitación, vulneración territorial– y convertirlas en acciones: ataque, seducción, huída y defensa.

Esos mismos órganos y esas mismas funciones se encuentran en nuestra cabeza profunda. Por decirlo de manera brusca, en el fondo de nuestra masa encefálica se acurruca un lagarto de comportamientos rígidos, obsesivos, compulsivos, ritualistas, posesivos y paranoides. Repite las mismos conductas una y otra vez, de manera mecánica, y está habitado por una memoria ancestral.

La parte intermedia de nuestro cerebro, denominada sistema límbico (L), está compuesta por el hipotálamo, el hipcampo y la amígdala, es rasgo exclusivo de los mamíferos y a ella se trasladan, desde el complejo reptiliano, los comportamientos sexuales y territoriales. Según MacLean, el sistema límbico es asiento de un sistema binario que se expresa en agradable-desagradable que opera como mecanismo de sobrevivencia: para conseguirla se ha de evitar el dolor y procurar la repetición del placer. Este tejido neuronal puede producir emociones tales como el miedo, el bienestar, la rabia y el afecto maternal, paternal o gregario. Por añadidura, el investigador pensaba que el sistema límbico es la base biológica del comportamiento jerárquico, de los dogmas y de los juicios de valor; desde él, las ideas producidas por la capa superior del cerebro serán aceptadas o desechadas dependiendo de cuánto conflicto o cuánta armonía generen en el sistema.

La porción externa del cerebro, el neocórtex, se encuentra sólo en los mamíferos superiores. En casi todos ellos constituye una capa delgada y lisa que rodea al sistema límbico, pero en el caso de los humanos conforma, con sus dos hemisferios arrugados –propiedad que les confiere una superficie total mucho mayor–, las dos terceras partes de la masa cerebral. El neocórtex es sede de las funciones cognitivas avanzadas, la inventiva y el pensamiento abstracto. La relación con el espacio, la aptitud para las matemáticas, la sensibilidad para la música y los atributos necesarios para aprender, usar y desarrollar lenguaje articulado, se encuentran en uno u otro hemisferio del neocórtex.

Las tres capas cerebrales no son, por supuesto, máquinas aisladas entre sí. Por el contrario, están interconectadas por millones de fibras nerviosas y operan en forma más o menos coordinada. Ello implica que una pulsión primaria del R puede acabar convertida, tras la intervención del neocórtex, en una teoría, que la emoción que se genera en el sistema límbico puede ser procesada para conseguir una composición musical o que un proyecto arquitectónico puede concretarse o fracasar debido a la intromisión de impulsos primarios procedentes de los cerebros reptilianos de sus ejecutantes. Las guerras suelen ser imposiciones de R sobre la sensatez generada en N y los afectos gregarios secretados por L, en tanto que las emociones de odio y aversión surgidas en este último son capaces de impulsar a N a realizar diseños tan mortíferos como una ballesta, un misil crucero o un paradigma neoliberal. De la misma manera, uno que otro monstruo de la razón incubado en N puede ser refrenado por los factores de empatía que residen en L. según esto, R, L y N se necesitan entre ellos aunque no siempre (o casi nunca) se lleven bien, y cada uno busca invariablemente predominar y decir la última palabra.

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Por si alguien se ha despistado, aclaremos que lo anterior no tiene nada que ver con la jalada de la conspiración illuminati protagonizada por reptilianos venidos del espacio, infiltrados en las altas esferas políticas, económicas y mediáticas, y dispuestos a dominar el mundo. Me parece que la guerra entre la modernidad humana y el arcaísmo del reptil se desarrolla en nuestro interior –aunque de manera evidente para quien quiera verla–, que consiste en dominar, reprimir y encauzar impulsos y emociones primarias por medio de construcciones racionales y que puede denominarse, grandilocuencias aparte, historia de la civilización.

En el supuesto de que mi N haya entendido bien el rollo de MacLean y que éste conserve aún cierta validez –sus trabajos sobre el cerebro trino fueron publicados hace ya cinco décadas, y 20 años después el entrañable Carl Sagan popularizó sus ideas en Los dragones del Edén–, la especie humana no puede vivir si sus miembros no experimentan hambre, agresividad, necesidades reproductivas o instintos parentales y vínculos gregarios, pero si su sistema nervioso se redujera a tales funciones –más las otras características de R y de L– no sería mucho más que una manada de venados sin noción del tiempo ni del cosmos. Luego, la humana sería una especie sumamente precaria, sin aptitudes especiales para la persecución ni para la huida, sin pezuñas ni colmillos ni olfato ni oído excepcionales, una buena para nada atrapada en un entorno implacable de depredación y subsistencia, algo así como elefantes sin trompa, felinos desdentados o vacunos cuadraplégicos. Para abrirnos paso en este mundo necesitamos desesperadamente de nuestra inventiva. N es nuestro único órgano especializado y excepcional.

Lo que nos aparta, para bien y para mal, de la animalidad, es esa hipertrofia de N. Gracias a ella enterramos a nuestros muertos, construimos pirámides, catedrales, burdeles y hospitales, pintamos o admiramos el Desnudo descendiendo una escalera, nos escuchamos, nos leemos y, también, hemos preferido las bombas guiadas por láser a las piedras para matarnos entre nosotros.

¿Hay diferencia? ¿Nos movemos en una línea de tendencia ascendente hacia la razón, o nos hallamos empantanados desde siempre en una insensibilidad silvestre agravada por el raciocinio?

Tal vez la respuesta correcta sea la primera si consideramos que, poco a poco, con retrocesos abismales y estancamientos perdurables, N ha ido imponiéndose a L y a R y que hoy en día la legitimación del asesinato (o sea, la pena de muerte o la guerra) requiere cuando menos, y así sea como un mecanismo de retardo y contención, de procesos legales y alambicados que apelan a la razón. Claro que persiste la vieja pugna entre los tejidos heredados de los reptiles y los surgidos de los procesos de hominización: así tenga lugar en la jungla o en Wall Street, la competencia obedece a pulsiones del lagarto y la cooperación responde, en cambio, a maquinaciones de la corteza superior del cerebro.

Es posible que cuando se habla de jurásico en términos políticos no sólo se haga alusión al arcaísmo de un conjunto de conductas autoritarias y jerárquicas en entornos democráticos y participativos, sino también al predominio de R en la cosa pública.

En nuestro momento nacional la vuelta de los dinosaurios no sólo implica a los modos de gobernar de hace tres o cuatro décadas sino a una caída al fondo de la evolución, a un resbalón fatal desde las alturas del neocórtex hasta las fauces del cocodrilo que llevamos dentro.

12 de julio de 2012

¡Aguascalientes aguanta!

10 de julio de 2012

#YoSoy132, contra el neoliberalismo


En Huexca, Morelos, culminó el Encuentro Nacional Estudiantil convocado por el movimiento #YoSoy132 con un documento que, en la parte modular, expresa su rechazo al modelo económico neoliberal –un sistema que sólo favorece a la minoría– y a las reformas educativas adoptadas en su cumplimiento, las cuales han causado grave daño a la educación en México.

En la reunión, representantes de más de 25 universidades de una veintena de entidades del país abordaron, además del referido, los temas del proceso electoral aún en curso, la eventual integración de un gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto, candidato priísta a la Presidencia, la necesidad de democratizar los medios informativos –una de las reivindicaciones centrales del movimiento–, seguridad nacional, vinculación con organizaciones sociales, construcción de órganos de poder ciudadano basados en asambleas locales, barriales y municipales, y política de salud. Los asistentes repasaron, además, las perspectivas de formación de una organización nacional estudiantil y analizaron las experiencias de movimientos análogos, como los que se han desarrollado en Chile y en Canadá, así como la posición que deberá llevar #YoSoy132 a la convención de organizaciones sociales que tendrá lugar en San Salvador Atenco los días 14 y 15 del mes en curso. Las conclusiones de este encuentro serán analizadas en la próxima asamblea interuniversitaria, que se realizará el jueves próximo en la sede de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH).

Como puede verse, este movimiento estudiantil y juvenil, surgido a mediados de mayo pasado como expresión de rechazo a la candidatura de Peña Nieto y a la intervención ilegítima de los medios electrónicos en el proceso electoral que aún está por calificarse, ha avanzado mucho en cosa de dos meses, no sólo en el aspecto organizativo y en capacidad de convocatoria, sino también en el terreno de las definiciones ante los grandes problemas nacionales. Y estas definiciones, el rechazo al modelo económico y político en primer lugar, colocan a #YoSoy132 como actor fundamental en el universo de organizaciones –electorales, sociales, sindicales, agrarias, comunitarias, de género, entre otras– que demandan un cambio de rumbo en el manejo de la economía y la democratización efectiva de una institucionalidad que, una vez más en este proceso electoral, se ha evidenciado como antidemocrática, autoritaria, arbitraria y desvirtuada por la corrupción, el clientelismo y los cacicazgos.

No debe pasar inadvertido que tres de los puntos centrales del movimiento estudiantil y juvenil conllevan el rechazo a la candidatura presidencial que, según las cifras del Instituto Federal Electoral (IFE), resultó ganadora en la elección del pasado 2 de julio: la crítica al poder fáctico de los medios electrónicos como hacedor de aspirantes presidenciales –caso de Televisa y Peña Nieto–, la exigencia de procesos electorales equitativos, transparentes y confiables –atributos que no parecen haber caracterizado al que se efectuó hace ocho días, habida cuenta del gran cúmulo de evidencias sobre compra y coacción del voto y de manipulación indebida de la papelería electoral– y la negativa a aceptar la perpetuación del modelo privatizador y depredador puesto en práctica en el país en forma desembozada desde el sexenio de Carlos Salinas, y cuyo próximo capítulo sería el conjunto de reformas estructurales propuestas por el aspirante presidencial priísta, especialmente en lo que se refiere a la privatización –así sea parcial– de la industria petrolera y de las instituciones de seguridad social, y la reforma antilaboral y pro empresarial de las disposiciones legales que garantizan los derechos de los trabajadores.

Se ratifica, pues, que #YoSoy132 se ha colocado en la primera línea de la resistencia social contra el neoliberalismo en todas sus expresiones –la económica, la política y la educativa en primer lugar– y lo ha hecho con una agilidad, una lucidez y una fluidez que no parecen tener precedente en la historia de los movimientos sociales en México. Por el bien del país y de su población, cabe esperar que el movimiento estudiantil y juvenil surgido en la llamada primavera mexicana sepa mantenerse unido, coherente, plural, democrático, eficaz y creativo, como lo ha sido hasta ahora.

Astillero 9.7.2012

Nuevos escenarios

Imposición y resistencia

Movimiento no partidista

¿Qué anunciará AMLO?
Julio Hernández López
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DOS VELOCIDADES. Miguel Ángel Mancera, candidato ganador a la jefatura de Gobierno del Distrito Federal, y el titular de la Secretaría de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, al término de la carrera automovilística correspondiente a la séptima fecha de la serie Nascar México, ayer en el autódromo Hermanos Rodríguez, en la capital de la República. Foto Cristina Rodríguez

No es un problema procesal, técnico ni aritmético (en ciertos momentos claves, como las exitosas marchas pacíficas de este sábado, ni siquiera de partidos o de un candidato específico). Es la acumulación de graves problemas sin resolver, la explosiva inviabilidad del sistema político y electoral, la distancia abismal entre las mafias partidistas y los intereses de la sociedad y, en ese nefasto marco general, el específico conjunto de prácticas cínicas, fraudulentas y delictivas con que se pretende imponer como presidente de la República a un personaje intelectualmente limitado y políticamente atado a los peores intereses.

Enrique Peña Nieto ya ha sido instalado en términos políticos y mediáticos (desde la misma noche de las elecciones, con apresuramiento cómplice del PAN, Los Pinos y Televisa); diplomáticos, con el reconocimiento injerencista de un abanico de gobiernos extranjeros entre los que destacan Barack Obama, Mariano Rajoy, Hugo Chávez, Raúl Castro y Hu Jintao (éste, con invitación a una visita oficial a China), y jurídicos (las resoluciones del IFE y la fundada convicción de que el tribunal electoral federal solamente estaría dispuesto a imponer sanciones menores y hacer reconvenciones, pero no a anular el proceso presidencial).

Y sin embargo... a pesar de la contundencia de esos hechos, que en otras circunstancias habrían abatido razonablemente los ánimos contestatarios de los opositores, la protesta pública y el rechazo a la imposición se mueven. Más allá del segmento de voto duro en favor de López Obrador (incluso podría decirse que a pesar del perfil concreto de éste) se ha instalado también en el escenario la contraparte social del peñanietismo formalmente victorioso: una masa social profundamente insatisfecha con el funcionamiento de su sistema político y activamente decidida a impedir la instauración de un cesarismo sexenal con copete.

Frente a la apabullante conjunción de factores de poder que han impuesto y sostendrán a Peña Nieto, y ante esa efervescente indisposición colectiva a asumir tal imposición y sus ya anunciadas consecuencias, Andrés Manuel López Obrador ha decidido, al menos hasta ayer, aplicarse en el camino sabidamente fallido de la recurrencia a lo jurídico, sostenerse en el juego de las cartas marcadas de la farsa electoral. Le han dejado solo la mayoría de los personajes que él mismo exhibía hace semanas como signos de unidad y fuerza. Marcelo Ebrard administra su feudal moneda de canje, el Distrito Federal, y hace arreglos para beneficio futuro de él y su equipo ganancioso (Manuel Camacho, por cierto, se coló a última hora en los lugares de privilegio para ser senador, en una maniobra al estilo Juanito). Y los Chuchos también gananciosos acompañan al tabasqueño con la advertencia de que en cuanto suene el final del litigio electoral habrán de aceptar puntualmente esos resultados y alzarán la mano al así legitimado "ganador", que saben no será AMLO en ese eje peñanietista del IFE y el TEPJF.

Aun así, López Obrador ha sido capaz de exhibir el carácter no sólo ilegítimo sino incluso ilegal de la presidencia prepagada. Sigue siendo el único mexicano con poder nacional de convocatoria masiva y de sus decisiones depende la estabilidad del sistema actual y la gobernabilidad del peñanietismo. No tiene condiciones para llamar a movilizaciones o protestas como las que tanta polémica generaron en 2006 pero, en un esquema de complicada interpretación, de cuya correcta lectura dependerá su futuro personal y el de Morena, tiene ahora a la vista una corriente social dispuesta a la lucha por el cambio, y a la resistencia ante las anunciadas embestidas del neoliberalismo salinista en segunda edición, con el PAN adjunto, cual sucedió de 1988 a 1994, en la primera presidencia de Carlos Salinas.

Pero esa corriente social, conformada sustancialmente por el amorfo movimiento del 132, ha ido caminando por fuera de los arreglos y concesiones entre cúpulas de la clase política de "izquierda" y es probable que a estas alturas asuma la figura de AMLO más como símbolo de lucha histórica a contracorriente que como reivindicación de lucha electoral por lo inmediato. Es decir, el gran movimiento social que ha surgido por fuera de los partidos y las candidaturas está luchando y lo seguirá haciendo no necesariamente en defensa del arribo de AMLO a la Presidencia de la República, sino en defensa rigurosa de su derecho a elegir en libertad, sin trampas ni delincuencia política.
Ese movimiento podría ser la verdadera resistencia a las maniobras de abuso y corrupción que practicarán los inversionistas que han comprado una presidencia sexenal con la esperanza fundada de multiplicar sus ganancias y consolidar sus privilegios. Pero se necesita un líder social, muchos líderes sociales, no un candidato o candidatos aferrados a la comprobadamente inalcanzable zanahoria electoral.

En ese contexto AMLO habrá de anunciar hoy su posicionamiento "firme" respecto a las elecciones. Ayer mismo los dirigentes de la trinidad partidista que le apoya expresaron su desconocimiento de las cifras oficiales que le dan el triunfo a Peña Nieto. Anunciaron que tienen más pruebas de la compra de voto en favor del PRI y que transitarán los caminos legales correspondientes. Ya se verá lo que proponga hoy el tabasqueño para dar continuidad a esa lucha electoral y ¿social?

Y, mientras @evagolinger ha entrevistado a este tecleador en su programa Detrás de la noticia, en el segmento en español del canal Russia Today, del minuto 6:30 al 12:30 (bit.ly/Mb8Ua3), ¡hasta mañana, con la zalea del zorro traicionero arrojada a mitad de escena panista para entretenimiento expulsor, mientras bajo la mesa se cierran los tratos para el cogobierno prianista que dará impunidad a los saqueadores y criminales de 12 años a la fecha y a los que se frotan las manos para entrar en depredadora acción a partir de diciembre próximo!

Twitter: @julioastillero

Facebook: Julio Astillero

Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

9 de julio de 2012

Documental Puebla #YoSoy132 7.7.2012

8 de julio de 2012

1988, 2006, 2012 ¿No son prueba suficiente?


Publicado en La Jornada /Foto: El Clarinete
Guillermo Almeyra

Estas no fueron elecciones reales, sino una farsa, un fraude, como en 1988 contra Cuauhtémoc Cárdenas y en 2006 contra Andrés Manuel López Obrador. El fraude masivo y refinado lo prepararon desde 2006, para reafirmar la cláusula ad excludendum: hay gente con que no y no, pues no. El recuento, ¡oh sorpresa! sólo va a modificar algo los porcentajes, pero el IFE le va a responder a Morena: ¡les siguen ganando, les siguen llevando un jopo de diferencia, ¡lástima Margarito!

Después de haber encaminado todas las luchas durante seis largos años por la vía de las elecciones y las instituciones, mientras muchos advertíamos que eso era suicida; después de haber escogido un perfil muy conservador y moderado, en los debates, en las declaraciones, en la actividad; después de haber firmado hasta pactos de civilidad con los delincuentes e inciviles confesos y demostrados, ¿cómo puede un grupo dirigente arrancarse de los pies la bola autoimpuesta por años y llamar a una resistencia civil pacífica masiva en la que jamás creyó, que no preparó como alternativa y que, sin embargo, es lo único posible?

Si la campaña no hubiese estado tan lamentablemente centrada en las instituciones y el ambiente político, hubiera sido fácil comprender que –como escribimos interminablemente–, con sus recursos, sus 3 mil kilómetros de frontera, sus millones de ciudadanos en el vientre del monstruo, México es un problema interno de Estados Unidos, tal como la política estadunidense es parte esencial de la política interna mexicana. ¿Cómo los supuestos estrategas no vieron lo que es el ABC de la política en nuestro país? ¿Cómo no vieron que los nuevos golpes que da Washington son golpes de Estado con apariencia legal, incluso constitucional con mecánica parlamentaria, como en Honduras o en Paraguay, y que en México el golpe de Estado consiste precisamente en la elección legal de los sirvientes y yes-men mediante la aplicación de la cláusula ad excludendum (como Washington hizo durante décadas en Italia antes de que el Partido Comunista se suicidase por no poder renovar sus ideas y comprender los cambios sociales de la posguerra).

¿Cómo no ver que no se podía reproponer como nuevo el mero programa del nacionalismo revolucionario, que la mundialización había enterrado a fines de los 70, sin ver tampoco la necesidad de responder a las nuevas clases medias y a los movimientos populares urbanos resultantes de la concentración demográfica en las ciudades, al vaciamiento del campo, a la emigración masiva, a los cambios culturales introducidos por copiar a los estadunidenses el modelo de sociedad y cultura, a los cambios internos en las clases y en sus interrelaciones, y a las transformaciones en las capas dominantes?

Hoy no llega al poder, por ejemplo, el viejo PRI, el dinosaurio, llega el moderno grupo delincuencial de Atlacomulco, ligado con el capital financiero y su bandera es clarísima y capitalista de choque, pues plantea acabar con lo que queda de Pemex, estatizar la empresa, modificar la Ley Federal del Trabajo para reducir aún más los salarios reales, transformar la tierra en mercancía…

La tercera derrota pasiva de lo que quedaba del nacionalismo revolucionario tras todas sus modificaciones es un golpe durísimo a la futura continuidad de AMLO como líder político. No sólo porque ha perdido credibilidad como tal, sino sobre todo porque ésta ya no es época de líderes, sino de movimientos de masa autorganizados, como fue la Bola en su momento y empieza a ser hoy #YoSoy132.

Esos movimientos son más sanos, limpios, pluralistas, creíbles y flexibles, y su inmadurez se corregirá en la lucha, en la que seleccionarán teóricos y líderes tácticos. AMLO, en cambio, tuvo que contar con el abrazo de los caínes y los judas, quienes lo apoyaban para ser parlamentarios o gobernadores, para controlarlo y hasta para que fracasase, de modo de dejarles el camino libre. No desaparecerán los políticos como Ebrard o Camacho o los chuchos, pero lo que sí desaparecerá será la posibilidad de un nuevo bloque nacionalista revolucionario a la vieja usanza, como el que imperó desde 1920 hasta 1980. O sea un movimiento popular, con veleidades nacionalistas, que extraía su legitimidad histórica del pacto entre los campesinos, los trabajadores y el Estado, y de la usurpación por parte de los dirigentes de éste de la revolución hecha por aquéllos.

México hoy se latinoamericaniza y dejó detrás de sí la peculiaridad de haber tenido una revolución social de masas en el siglo XX y su Estado omnipresente pasó a ser hoy un semiestado. El movimiento popular, que con Villa y Zapata infligió una derrota a la oligarquía ligada al capital financiero internacional, debe enfrentar hoy la reconstitución de la misma, pero cuando Estados Unidos ha adquirido un peso enorme que antes no tenía, cuando las clases dominantes mexicanas forman parte del establishment estadunidense, cuando ya no existe la atracción del socialismo y cuando los trabajadores están profundamente debilitados. La tarea es por tanto enorme, pero –cerrado a cuatro llaves el campo de los intentos de soluciones legales– al México profundo de siempre no le sigue quedando otra salida que la resistencia popular pacífica, prolongada y masiva.

La burguesía está dividida porque una parte de la misma está amenazada por la corrupción y el narcotráfico y por eso apoyó a AMLO. Las clases medias también, porque nadie en su sano juicio puede pensar en que su hijo haga carrera en un país que se hunde. Eso se discute también en las familias de los militares honestos. El Estado, con su corrupción y sus fraudes electorales, no tiene legitimidad ni el monopolio del poder de las armas.

Si AMLO declara nulas las elecciones salvo en el DF y Morelos, donde el fraude fue muy menor, y se lanza una campaña de autorganización y resistencia civil con huelga nacional, México aún puede cambiar. Es hora de cruzar el Rubicón.

6 de julio de 2012

Sufragio Efectivo, No Imposición

Ricardo Flores Magón: carta a un votante / Hugo E. Hernández

Publicado en Gúrú Político

Hugo E. Hernández
Twitter: @H7GO
Al inicio de esta semana un aire de pesimismo y desánimo abundó en las redes sociales, mucho de los que pensábamos en una transformación nos topamos con un escenario que al fecha nos resulta algo desconcertante; es por ello que Ricardo Flores Magón redacta una carta a quienes pensábamos que la reciente elección iba arrojar un resultado diferente, el texto aquí presentado tiene como finalidad recopilar y condensar frases que por gracia o desgracia se pueden aplicar a nuestro tiempo y que han sido acomodadas a modo epistolar. No hay otro afán, más que el de recordar las palabras que retumbaron en los discursos magonistas de principios de siglo XX, aprender de ellas, tener un poco de aliento y sobre todo seguir luchando pacíficamente en democracia sin decaer.

Queridos mexicanos:

¿Qué es un deber sufrir sin desesperarse? ¡Mentira que la virtud se anide en los espíritus sufridos, piadosos y obedientes! No es verdad que la sumisión revele alteza de sentimientos, por el contrario, la sumisión es la forma más grosera del egoísmo: es el miedo.

Luchar por una idea redentora es practicar la más bella de las virtudes: la virtud del sacrificio fecundo y desinteresado. Pero luchar no es buscar el martirio o buscar la muerte. Luchar es esforzarse por vencer. La lucha es la vida, la vida encrespada y rugiente que abomina el suicidio y sabe herir y triunfar.

Los que renuncian al ejercicio de sus derechos, no sólo son débiles, son también execrables. Ofrecer el cuello al yugo sin protestas, sin enojo, es castrar las potencias más preciadas del hombre. Quiero recordarles que no hay virtud en el servilismo. Para encontrarla en esta agria época de injusticias y opresiones, hay que levantar la vista a las alturas luminosas, a las conciencias libres, a las almas batalladoras.

Concebir una idea es comenzar a realizarla. Permanecer en el quietismo, no ejecutar el ideal sentido, es no accionar; ponerlo en práctica, realizarlo en toda ocasión y momento de la vida es obrar de acuerdo con lo que se dice y se predica. Pensar y accionar a un tiempo debe ser obra de los pensadores; atreverse siempre y obrar en toda ocasión debe ser labor de los soldados de la libertad.

La larga opresión que ha sufrido el pueblo mexicano, la desesperación que se ha apoderado de todos como el resultado de esa opresión, ha fecundado en el alma entristecida del pueblo. Por ello levanten la testa sudorosa; vean de frente a sus amos, que tiemblan presintiendo su cólera; domínenla y pongan en su lugar a la razón. La cólera ciega; la razón alumbra. Así verán mejor su camino en medio de las sombras de esta lucha.

Ha llegado el momento de reflexionar; ha llegado el momento de decidir si hemos de continuar bajo la interesada dirección de los intelectuales y los ricos, o si valerosamente tomamos por nuestra cuenta el estudio de nuestros problemas, y confiamos a nuestras propias fuerzas la defensa de nuestros intereses.

Vivir significa ser libre y ser feliz, convenceos de que, por el solo hecho de vivir y formar parte de la humanidad, tienen el inalienable derecho a la felicidad. La felicidad es patrimonio vuestro también y con mejor derecho de vuestra parte, porque ustedes son los que producen todo lo que hace amena y confortable la vida.

Por último les digo: laboremos para el futuro, para ahorrar dolores a nuestros pósteros, que en nuestro nombre la historia diga al hombre del mañana: “hijo de los desesperados, tú serás un hombre libre”

Fuente:

Compilado de Discursos de Ricardo Flores Magón. Editores Mexicanos Unidos SA. Julio 2001


Licenciado en Ciencias Políticas por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Diplomado en Organizaciones de la Sociedad Civil FLACSO-Argentina. Los trabajos se orientan al análisis y descripción de temas enfocados a los Recursos Naturales y el Medio Ambiente. Twitter: @H7GO

19 de noviembre de 2011

Wynton Marsalis & Eric Clapton – Play The Blues Live From Jazz At Lincoln Center

Una extraña pareja es la que forman el trompetista Wynton Marsalis y el guitarrista Eric Clapton. Provenientes de ámbitos bien disímiles, el jazz y el blues cuando se encuentran en Nueva Orleans ha sido el punto que los ha unido y el que ha logrado que en esta grabación, capturando a ambas estrellas en directo, surja la magia, sus instrumentos dialoguen con fluidez y el arte brote a raudales tanto cuando interpretan Layla, de Clapton, como el clásico Ice cream. Sin duda, Nueva Orleans y sus muchos afluentes sonoros siguen siendo ese lugar fascinante donde todas las músicas y estéticas pueden confluir y reformularse según los cánones que transforman un funeral en jolgorio mayúsculo. Para culminar la incandescente labor de la pareja, el enorme Taj Mahal se une a ellos en la recta final. Un álbum tan inesperado como soberbio. (El País)

Tracklist:

1. Wynton Marsalis & Eric Clapton – Ice Cream

2. Wynton Marsalis & Eric Clapton – Fourty-Four
3. Wynton Marsalis & Eric Clapton – Joe Turner’s Blues
4. Wynton Marsalis & Eric Clapton – The Last Time
5. Wynton Marsalis & Eric Clapton – Careless Love
6. Wynton Marsalis & Eric Clapton – Kidman Blues
7. Wynton Marsalis & Eric Clapton – Layla
8. Wynton Marsalis & Eric Clapton – Joliet Bound
9. Wynton Marsalis & Eric Clapton – Just A Closer Walk With The (feat. Taj Mahal)
10. Wynton Marsalis & Eric Clapton – Corrine, Corrina (feat. Taj Mahal)


15 de octubre de 2011

15O y la molestia ante un mundo no estático

El 15O, como lo dice su nombre, se llevará a cabo a partir de mañana 15 de octubre, aunque está anunciado desde hace meses a través del globo terráqueo, los “críticos” empiezan a hacer sus apariciones desde ayer, tomemos esto en cuenta para futuras referencias en este escrito.

15O es un movimiento global, sin cabecillas, sin partidismos, sin alas ni lados políticos que busca hacer conciencia y educar a tantas personas a las que aún lo siguiente les parece salido de una película de sci-fi distópica y no de la realidad misma que vivimos desde hace años y que cada día se hace más fuerte: el secuestro de la sociedad, la educación, el sistema económico y el sistema político mismo por parte de las grandes corporaciones, los banqueros y Wall Street.

Hace unas semanas tuve un par de discusiones interneteras en las que me di cuenta de cómo incluso gente “educada”, “culta” y que se dice “progresista” no tiene gran idea ya no de los problemas que posan este tipo de movimientos, pero de algo más importante, de la relación global entre ellos y de la relación global de los sistemas y subsistemas bajo los que funciona el corporativismo autocrático y cómo influye en la política mundial. Para ellos esto es algún tipo de paranioa a la Maussán o un invento de “chairos”, “izquierdosos” y “revolucionarios de sillón”

¡Conspiración de locos chairos!

Ciegos a que lo que se hace en Wall Street afecta al mundo entero, a que los bancos se sacan el dinero del trasero sin que este sea representación de un bien real, a que los créditos sobre los que todos vivimos son los que crean las burbujas que luego estallan en el mundo como pasó en el 2008, a que los movimientos de “indignados” en Grecia, España, Inglaterra, China e Islandia tienen de fondo la misma “indignación” y discurso: que un sistema financiero con ambición infinita no sólo nos hundió en una crisis económica mundial, hace dinero de esto mismo y hace que el 99% de la población se haga más pobre mientras que banqueros, apostadores de Wall Street y dueños de corporaciones monopólicas se hagan cada día asquerosamente más ricos.

La gente necesita aún el credencialismo incluso cuando las cosas se tratan de sentido común y/o ponerse a leer un poquito o ver un par de documentales, así que un pinche bloguero pelado que se expresa con memes de internet y con sólo un par de publicaciones “serias” no les va a servir, invitemos a David Harvey, profesor de la City University of New York y parte de la London School of Economics a decirles lo mismo, y para los que les da muchísima hueva leer -pero que esto, obviamente no les impide “opinar”- va con monitos, no se me vayan a cansar:


Las posturas de los críticos ante un movimiento de resistencia pacífica que lucha por sus derechos básicos mientras ellos no lo hacen:

1) No tengo idea de esto o de lo que trata, pero el chiste es opinoestorbar. (autoexplicativa)

2) La identificación negativa o positiva.

Alguien que conocemos, odiamos o admiramos está a favor o en contra del movimiento. El que está en contra de algo suele pensarse el “no borrego”, la realidad es más compleja, como siempre; el que justifica su postura en contra ya que “x” es “un chairo” y está a favor de esto es más borrego que los de los pastorcitos, borrego, prejuicioso e ignorante, sí señor, así de fácil. Los argumentos son argumentos, las falacias Ad Hominem son eso y nada más.

3) Oh, por dios, no otra revolución mexicana de chairos locales u otra payasada como el Apagón Televisa.

No es México, es global, se ha unido hasta ahora el 40% de los países de la tierra. Se trata de hacer consciencia y abrir plataformas a diálogos y propuestas ante un problema global, no es una revolución en los términos normalmente asociados a ella y mucho menos armada, la consigna más grande de todas, arriba de todo manifiesto es: Resistencia pacífica.

Facilito, no tiene pierde.

4) No hay propuestas claras.

La propuesta es tan clara, pero tan global, que a la gente cómoda con el sistema actual, aunque esté virtualmente esclavizada a diario en un trabajo para seguir cumpliendo y perpetuando el ciclo trabajo – producción – consumo – enriquece al de arriba, no le entra:

Se debe, de mínimo, regular corporaciones y bancos en sus prácticas de corrupción, esclavización y nula ética, regular monopolios, programas de austeridad para políticos y millonarios, más impuestos para los ricos en vez de más impuestos para los que de por sí no tienen nada o se van empobreciendo más día a día gracias a este sistema. La gente necesita espacios tanto físicos como mentales para llevar a cabo lo importante, lo creativo, lo personal y las relaciones; un sistema que no te permite esto, para estar haciendo rico al de arriba y empobreciéndote a ti, simplemente ya no es viable y no tiene por qué no haber de otra, otra de las clásicas necedades y faltas de visión.

Aquí el manifiesto con propuestas muy claras de #OccupyWallStreet ,”¿Y esos qué? estamos en México”, a ver si ya vamos entendiendo que todas estas manifestaciones alrededor del mundo y desde hace años, en especial en los últimos meses, no son “casos aislados” y que todas piden lo mismo, la diferencia es simplente hacia quién se dirige “localmente” el reclamo. Me supongo que tampoco se debe saber de todos los bancos mexicanos y del mundo que responden o son ramas de “Bank of America”, que el FMI tiene un “internacional” en su nombre y que las empresas trasnacionales se llaman así por algo. Ah, pero no, esto es un rollo local de porros de la UNAM y resentidos sociales mexicanos, dicen, lawlz. ¿Quién dice?:

5) Son chairos, hippies, vagabundos y desempleados, gente que no tiene nada que hacer.

Los desempleados por algo están desempleados… ¿duh?, este nuevo artificio lingüístico “chairo” tiene la función de palabra rehén de cualquier discurso, como suele ser en estos casos, le funciona a todo y a todos para encajonar algo cuando uno no está de acuerdo, por razones válidas o inválidas. Tiene la misma función de supuesto valor universal categórico, como otro constructo lingüístico, “de mal gusto”, un término vacío sin apuntalamiento en lo real que sirve de recipiente-significante para ser llenado, simple y sencillamente, con el significado “Lo que a mí no me gusta” y voilá, ¡ta-dah!, la magia de las palabras.

La gente que “no tiene que hacer” tal vez sí tenga algo que decir, tal vez tiene que decir: no pienso estar en algo que odio funcionando como un robot mínimo 8 horas al día para apenas sobrevivir y alimentar a mi familia, desprovisto de toda creatividad y tiempo para mí, para mis ideas y lo que yo quería ser, no lo que pude ser porque un sistema no me dejó más opciones.

Vamos a ver con quién nos identificamos y en qué lado del espectro ideológico andamos, ya que, un mal de la época y de nuestra generación de los 30 a los 50 años es justamente el estar en un lado del espectro cuando en realidad estamos en otro, el mundo cambia rápidamente y lo que creíamos que era “contracultura” hace 15 años hoy es la cultura misma que vivimos; no es lo mismo los 3 mosqueteros que 20 años después y creer que sabemos el paradigma mundial cuando seguimos de “forevers” en nuestro rollo es simplemente, más ignorancia, así, con sus 10 letras.

Algunas personas que piensan que estos movimientos son de hippies o ninis y que mejor deberían callarse, ponerse un traje e irse a trabajar:

Bill O´Reilly, comentarista político de, ahí nomás, la maquinaria moralista y mañosa llamada “Fox News”, un ortodoxo de ultra derecha muy popular en estados unidos.

En contra de este tipo de movimientos están obviamente todos los millonarios, todos los dueños de monopolios, gran parte de la política de derecha, el Tea Party, pero de izquierda también, finalmente a los políticos no les conviene dejar de ganar los 400 mil pesos mensuales que llegan a ganar los diputados, o más.

Cito algunas joyitas del texto “Las perlas del debate de la reforma política“:

- “Si nos ponemos a dar voz a cualquier grupo, al rato podemos estarle dando voz a grupos subversivos; tenemos que tener cuidado que sean grupos verdaderamente representados en la sociedad para hacer una movilización de la sociedad entera”: Jorge Kahwagi (Panal)

- “Estas reformas sólo se darán cuando ocurra una insurgencia ciudadana como la de los indignados”: Jaime Cárdenas (PT).

¿Quién está a favor?

La imágen de arriba la tomé de una discusión en Buzzfeed en los primeros días de #OccupyWallStreet, en español:

Tal vez, en vez de estar protestando contra el éxito, esos hippies sucios deberían levantarse de sus perezosos traseros y hacer lo que esta gente hizo: Obtener un trabajo, crear una crisis financiera global y ser recompensados por su absoluta incompetencia con un trillón de dólares.


Noam Chomsky, filósofo y lingüista de MIT, según el New York Times “el pensador contemporáneo más importante” y bueno, si no sabemos quién es Chomsky y cómo ha influenciado nuestra cultura actual, hay que dejar un rato el TVyNovelas.

Slavoj Zizek “El gigante de Ljubljana”, filósofo, psicoanalista y analista político, otro de los grandes pensadores contemporáneos.

Y muchos actores, directores, artistas y pensadores de todos lados del mundo, pero no quiero quitar espacio ni quiero caer en crear yo mismo una falacia ad hominem o ad populum, los argumentos se han ido desarrollando, llamémosle “argumentación con patadita guajolotera”

Un video que he puesto en varios lados y que se debe ver, para saber dónde estamos parados, con un poco de humor:

6) Simplemente estoy cómodo con cómo funciona el sistema, mi vida no está afectada y aparte la palabra “sistema” me da como “guácalas, we”, si esas cosas ni existen, tú.

Lo sentimos, el 90% o más de la población mundial, si no se está muriendo de hambre, no está cómoda y no se va a quedar callada por que tú estés muy agusto, tal vez es momento de repensar tus prioridades, estilo de vida, los recursos finitos de la tierra que es tu hogar y la gente que se muere de hambre alrededor mientras tú haces más rico a Ronald Mcdonald.

Recordemos la naturaleza de este sistema, mientras a unos les va bien, necesariamente otros son los depredados y siempre, siempre, habrá turnos. Qué bueno que te vaya bien, ya te tocará, así es tu amigo el capitalismo sin regulación, y mala noticia: con regulación también.

¿Se acuerdan cuando los clasemedieros podíamos comprarle regalos a todos y cada uno de los miembros de nuestras familias en vez de hacer rifas o “intercambios”? ¿Saben que lo mismo pasa en todo el mundo? ¿Sabes cuántos “chinitos” ojerosos y muertos de hambre trabajan 12 horas diarias por 3 dólares para hacer tu iPod y tus Nike?

Behind the Swoosh from Jim Keady on Vimeo.

I rest my case

7) Esto es socialismo, comunismo o parte de esas nuevas tendencias New Age que funcionan como cultos.

Todos los ismos funcionan igual, con dinero, corporaciones, bancos y a través de una política movida por los intereses de los mismos, no tiene que ver con regímenes o tendencias políticas de este tipo. Si bien muchos idealismos que se han puesto “de moda” últimamente como el movimiento Zeitgeist o el Venus Project hablan de lo mismo, ofrecen una solución futurista y demasiado idealista, cuando lo que se necesita es cambiar las cosas hoy y ahora, con los recursos que están a la mano; también es cierto que llegan a funcionar de manera sectaria y eso los separa de las personas que de fondo luchan por lo mismo pero que no tienen las mismas propuestas como solución. Estos movimientos, así tengan buenas intenciones y sean propositivos, no dejan de ser un tentáculo más de algo mucho más grande y definitivamente NO su origen.

!Esas mamadas son socialistas, chairo!

Mientras tachas de rojillo a los demás, los ricos juegan al socialismo,

pero sólo entre ellos, lolz, bienvenido al desierto de lo real, Neo.

8 ) Esto seguramente es una onda de MORENA, del Peje o de pejezombies.

No dudemos en que los morenos, pejezombies y otros populistas no sólo se unirán a este movimiento, también intentarán partidizarlo, politizarlo y llevarlo hacia sus rangos buscando votos, esto es inevitable, es la naturaleza del populismo, pero una vez más, hay que diferenciar entre origen, el discurso central y aquellos que se treparán a él con una agenda propia, aguas.


¡Otra oportunidad para subirnos a partidizar y opacar un movimiento que nada tiene

que ver con nosotros, MOREPNOS, yay!


9) La resistencia civil pacífica y mostrar simple indignación no sirve de nada, mucho menos en las redes sociales.

Díganselo a la Mendicuti, ignorante y cínica exdiputada destituída después de que “indignados”, “ninis” y “hippies” que “no tenemos nada que hacer” escribimos aquí y allá al respecto, hicimos un hashtag en twitter, un grupo en facebook, juntamos 800 y tantas firmas en un documento llevado al gobierno por @amerikapa y @munozoliveira. Díganselo al “arab spring” en medio oriente, díganselo a los 100 hippies que empezaron en #occupywallstreet que ahora son miles, si no millones, en alrededor de 80 ciudades en Estados Unidos, dándole fuego y bríos a #15O en 951 ciudades de 82 países.

Captura de pantalla desde 15october.net

Aquellos que creen que un movimiento en las redes sociales es únicamente un #hashtag inútil para llenarlo de idealistas a los que “mañana se les olvida todo” son aún más ignorantes y reduccionistas que aquellos que creen lograrlo únicamente con uno. Un hashtag o un grupo en facebook es la punta del iceberg de movimientos que se gestan y crecen tanto fuera como dentro de las redes sociales. Podemos ver cómo los medios tradicionales no se encargaban de Occupy Wall Street hasta que hubo violencia por parte de la policía y eso les generaría rating aunque fuera en contra de sus mismos poderes, patrocinadores e intereses. Las personas que opinan así de los hashtagas y sus “revoluciones” suelen ser los mismos que mientras no aparezcan las cosas en el canal de las estrellas entonces “no está pasando nada y no es importante”, valientes, cultos, visionarios e investigadorsísimos críticos nos salieron.

10) Pero siempre andan poniendo que no sé qué y nunca pasa nada.

Sí pasa, pasa que la gente se entera y se educa. Pasa la historia, pasa que las cosas no cambian de un día para el otro. Los cinismos del tipo “¿Qué pasó con la reforma política, no que hoy seríamos otro México?” sólo demuestran, otra vez, la ignorancia y prejuicio de quien no se entera de cómo funciona una sociedad y una cultura, de cómo van moviéndose a través de la historia y lo más importante: que nuestra vidita es un grano de arena en lo vasto de la historia, y ver a las dos como algo estático es resultado de asumirse como una pequeñez desprovista de poder, peligrosa mediocridad autoglorificada.

Ahí están los libros de historia e internet, esto no es de “enchílame esta gorda” y si se cree que la validez de un movimiento social y de intervención ciudadana que busca ampliar los derechos de todos, incluso de sus detractores, se mide de la noche a la mañana, habrá que echarle más ganas al estudio de la historia y a las críticas que se generan sin pensar en ella.

¿Cuál historia? pérame…

¿Cómo que es lo que está pasando ahora mismo? quítala,

que el cerebro se me tropieza con ella.

11) Me da miedo que mis bandas, amigos y familia me tachen de “revoltoso”, “revolucionario de sillón”, “nini”, “izquierdoso”, “hippie” (bla bla bla…).

Es de sabios cambiar de opinión, y cuando se tienen argumentos, cuando se cree en algo, cuando cambia el paradigma, no mostrar ese cambio de opinión y asumir sus consecuencias, es de cobardes y de pusilánimes ideológicos.

¿El mago de Oz tendrá un par de huevitos?

12) Ni estoy “indignado” y no tengo por qué hacer nada si no me da la gana.

En efecto, es válido y esta lucha incluso afirma ese derecho y libertad que tienes de no hacer una chingada al respecto, adelante.

Nomás no pinches estorbes.

Comper…

12) No va a pasar nada de todas maneras.

No lo sé, no lo sabes tú, no lo sabe nadie, lo mismo se decía del “Arab Spring” y de todos los ejemplos que he puesto antes. Pero si te interesa ¿Por qué no intentarlo y darte una vuelta, aunque sea para curiosear y platicar con la gente, mañana en el monumento a la revolución o cualquier otro punto de los ya varios que se están planeando ocupar?

Si no pasa nada, no pasa nada y ya ¿cuál es el pedo?

Ahora, te platico otro secretito de la historia misma y de todo lo que pasa diariamente, así sea lo más mínimo: Nunca pasa que “no pasa nada”, siempre algo se queda, en ti o en los demás, una semilla, una cosquilla, algo que más tarde puede generar más cosas.

12) Creo que el paradigma está cambiando y me molesta, Hill, es más, me cagas tú y todos los hippies anarkopunks idealistas de mierda que apoyan estas idioteces.

¡Hoal! bienvenido al 2011. Besos y Nyan cats para ti :3

Nos vemos mañana, o no.