13 de julio de 2012

Astillero 13.7.2012

AMLO: tiempos y ritmo

Imposición ¿irreversible?

Contingencias Monex

ACTA, amago

Foto
Ricardo Monreal presenta a los medios la documentación que integra el recurso de inconformidad que fue presentado al IFE, mediante el cual Andrés Manuel López Obrador solicitó la anulación de los comicios del 1º de julio pasadoFoto Marco Peláez


López Obrador anunció ayer la continuación del trazo por la vía legal contra el fraude electoral y la apertura de un nuevo canal de activismo genérico. No hubo sorpresas en la conferencia de prensa que ofreció: hizo un diagnóstico general de lo sucedido antes, durante y después de los comicios envenenados; describió pasos, actores, concurrencias y tretas de última hora para sostener la candidatura en declive de Enrique Peña Nieto, y terminó convocando a la defensa de la democracia y la dignidad, específicamente un plan nacional que, sin embargo, será detallado a mediados de la semana venidera.

Tal como se había anticipado, el Movimiento Progresista buscará que sea declarada inválida la elección que hasta ahora muestra como ganador oficial a Enrique Peña Nieto. Las razones son las mismas que ya se han expresado en términos generales y que día a día se ven fortalecidas con acumulación de pruebas y evidencias. Sin embargo, los tiempos y el ritmo táctico escogido por el lopezobradorismo parecieran jugar en su contra. Entrampado por los medios televisivos y los empresarios a respetar un pacto de civilidad (¡sin que esos mismos medios y empresarios denuncien la incivilidad de las muestras de fraude que tienen enfrente!), AMLO ve que cada día se consolida la instalación de Peña Nieto, en un proceso irreversible en el ánimo social, aunque persistan las muestras de rechazo a esa imposición de tres colores.

Dejar para mediados de la próxima semana la descripción de un plan de resistencia significa también dejar que gane más tiempo esa consolidación sin que los ciudadanos opositores encuentren otro camino que la marcha pública o el desahogo internético. En realidad, el plan anunciado no contiene en su título un llamado a luchar contra imposiciones y fraudes, sino a la defensa de valores como la democracia y la dignidad.

En positivo, no en negativo. ¿Hacia adelante, no hacia atrás? ¿Pensando más en la reorganización morena que en la viabilidad de impedir la instalación copetona? ¿Preparar la resistencia ya no tanto electoral, sino orientada a enfrentar el sombrío panorama peñanietista ya inevitable?

Los enigmas y las discusiones en la cúpula lopezobradorista podrán tener asomos de luz este sábado, cuando se realicen en todo el país marchas en las que concurrirán las expresiones juveniles nucleadas alrededor del 132 y grupos y organizaciones netamente identificadas con el lopezobradorismo. Será una especie de sondeo extraoficial de las verdaderas posibilidades de pelear contra la imposición de Peña Nieto. Lo importante no será solamente el número de asistentes, sino el ánimo exteriorizado y la organización interna.

Por otra parte, como maniobra de distracción, provocación o venganza, el calderonismo añadió su firma al acuerdo comercial contra la falsificación (conocido como ACTA, conforme a su nombre oficial en inglés). Ni siquiera podría alegar ignorancia de lo que significa una adhesión de ese calibre, pues el propio Senado mexicano había expresado su oposición a esa firma en septiembre del año pasado, en una postura tomada por unanimidad de los partidos políticos allí representados. La Comisión Federal de Telecomunicaciones recomendó, por su parte, abstenerse de estampar esa rúbrica institucional. Y, de manera aplastante, el Parlamento Europeo rechazó apenas el pasado 4 la aprobación del citado acuerdo, por considerar que lesiona los derechos de los usuarios de Internet.

Pero a quien todavía ocupa Los Pinos le pareció necesario agregar un elemento de tensión al cuadro de por sí complicado que presenta el país. En lo inmediato, con esa firma a favor del ACTA, el felipismo abre otro flanco de discusión y combate, con la esperanza de que no todo se concentre en lo electoral. Además, y aun cuando falta que el Senado retome el asunto y apruebe o rechace tal firma (con los antecedentes, esa cámara habría de votar indudablemente en contra), Calderón avanza en la tarea de amago al uso libre de Internet. Aun cuando ese planteamiento genera un rechazo en el Poder Legislativo tal como hoy está conformado, FCH pretende sentar las bases jurídicas para que, con el pretexto del combate a la piratería (que es uno de los negocios concurrentes en la amplia denominación del crimen organizado al que finalmente el calderonismo no ha hecho verdadero daño, sino todo lo contrario), se pueda actuar contra usuarios de Internet con un margen de discrecionalidad que coloca en riesgo a la gran mayoría. A partir de una demanda presentada por el dueño de determinada marca o producto, los prestadores de servicios de Internet podrán aportar a las autoridades los datos que correspondan a los usuarios involucrados en esa denuncia, con la puerta abierta para acciones penales y policiacas. A nadie escapa que tan amplias facultades podrían permitir el ataque desde el poder a internautas caracterizados por sus críticas a los poderes.

Una trastada más de fin de ¿fiesta? ha hecho Los Pinos respecto a la ley de víctimas que impulsó el movimiento encabezado por Javier Sicilia. Traicionando el acuerdo político discreto que había hecho con el poeta besuqueador, Calderón esperó a que pasaran los comicios para reventar en su parte final el proceso que mediante la ley citada establecería una estructura burocrática con presupuesto público suficiente para atender a personas agraviadas por la violencia desbordada, o a sus familiares, incluyendo la posibilidad de desembolsos económicos.

Calderón pretendió devolver esa ley al Congreso, supuestamente para mejorías varias, pero éste, a través de su comisión permanente, sostuvo que tal retorno se producía fuera de tiempo, así que el texto fue ahora de regreso a Los Pinos para que sea promulgado sin más, en un ping pong institucional vergonzoso. Sin embargo, Calderón estudia la posibilidad de interponer otros recursos para frenar la entrada en vigor de la mencionada ley.

El Grupo Financiero Monex entregó ayer a sus empleados en todo el país claves de conexión por Internet para trabajar fuera de sus oficinas en casos de contingencia.

Francisco Rojas Paz, oficial de la seguridad de la información de ese corporativo, envió un memorando de carácter confidencial en el que expresa: Debido a que estás como personal crítico para el plan de continuidad y negocio, anexo datos de tu acceso a conexión remota (VPN). Es importante que sólo es funcional para efectos de contingencia declarada por la organización.

Y, mientras el expediente Monex va ganando explosiva presencia pública, ¡feliz fin de semana!

Twitter: @julioastillero

Facebook: Julio Astillero

Caída al fondo del cerebro

Pedro Miguel

Tal vez la historia de la civilización pueda concebirse como una relación compleja y contrastada entre tres zonas distintas del cerebro: el complejo reptiliano (R), el sistema límbico y el neocórtex. Según el modelo clásico de Paul MacLean, esas tres zonas cerebrales conforman una suerte de estratigrafía evolutiva y ascendente que guarda en su interior el órgano más antiguo y primitivo y alrededor de ese núcleo se han ido gestando tejidos nuevos que desarrollan funciones más complicadas.

Los reptiles y las aves poseen un encéfalo y un cerebelo tremendamente desarrollados si se les compara con los grumos neuronales de los invertebrados. Gracias a esos órganos algunas clases de escamosos son capaces de establecer sistemas sociales y los loros aprenden a contar y hasta a asociar palabras con objetos y conceptos en una imitación de la voz humana. Pero las funciones fundamentales de sus sistemas nerviosos tienen que ver con la sobrevivencia y buena parte de ellos está dedicada a controlar la locomoción, la reproducción, y la recepción y procesamiento de las señales procedentes de los órganos sensoriales para convertirlas en pulsiones básicas –hambre, frío, excitación, vulneración territorial– y convertirlas en acciones: ataque, seducción, huída y defensa.

Esos mismos órganos y esas mismas funciones se encuentran en nuestra cabeza profunda. Por decirlo de manera brusca, en el fondo de nuestra masa encefálica se acurruca un lagarto de comportamientos rígidos, obsesivos, compulsivos, ritualistas, posesivos y paranoides. Repite las mismos conductas una y otra vez, de manera mecánica, y está habitado por una memoria ancestral.

La parte intermedia de nuestro cerebro, denominada sistema límbico (L), está compuesta por el hipotálamo, el hipcampo y la amígdala, es rasgo exclusivo de los mamíferos y a ella se trasladan, desde el complejo reptiliano, los comportamientos sexuales y territoriales. Según MacLean, el sistema límbico es asiento de un sistema binario que se expresa en agradable-desagradable que opera como mecanismo de sobrevivencia: para conseguirla se ha de evitar el dolor y procurar la repetición del placer. Este tejido neuronal puede producir emociones tales como el miedo, el bienestar, la rabia y el afecto maternal, paternal o gregario. Por añadidura, el investigador pensaba que el sistema límbico es la base biológica del comportamiento jerárquico, de los dogmas y de los juicios de valor; desde él, las ideas producidas por la capa superior del cerebro serán aceptadas o desechadas dependiendo de cuánto conflicto o cuánta armonía generen en el sistema.

La porción externa del cerebro, el neocórtex, se encuentra sólo en los mamíferos superiores. En casi todos ellos constituye una capa delgada y lisa que rodea al sistema límbico, pero en el caso de los humanos conforma, con sus dos hemisferios arrugados –propiedad que les confiere una superficie total mucho mayor–, las dos terceras partes de la masa cerebral. El neocórtex es sede de las funciones cognitivas avanzadas, la inventiva y el pensamiento abstracto. La relación con el espacio, la aptitud para las matemáticas, la sensibilidad para la música y los atributos necesarios para aprender, usar y desarrollar lenguaje articulado, se encuentran en uno u otro hemisferio del neocórtex.

Las tres capas cerebrales no son, por supuesto, máquinas aisladas entre sí. Por el contrario, están interconectadas por millones de fibras nerviosas y operan en forma más o menos coordinada. Ello implica que una pulsión primaria del R puede acabar convertida, tras la intervención del neocórtex, en una teoría, que la emoción que se genera en el sistema límbico puede ser procesada para conseguir una composición musical o que un proyecto arquitectónico puede concretarse o fracasar debido a la intromisión de impulsos primarios procedentes de los cerebros reptilianos de sus ejecutantes. Las guerras suelen ser imposiciones de R sobre la sensatez generada en N y los afectos gregarios secretados por L, en tanto que las emociones de odio y aversión surgidas en este último son capaces de impulsar a N a realizar diseños tan mortíferos como una ballesta, un misil crucero o un paradigma neoliberal. De la misma manera, uno que otro monstruo de la razón incubado en N puede ser refrenado por los factores de empatía que residen en L. según esto, R, L y N se necesitan entre ellos aunque no siempre (o casi nunca) se lleven bien, y cada uno busca invariablemente predominar y decir la última palabra.

Foto

Por si alguien se ha despistado, aclaremos que lo anterior no tiene nada que ver con la jalada de la conspiración illuminati protagonizada por reptilianos venidos del espacio, infiltrados en las altas esferas políticas, económicas y mediáticas, y dispuestos a dominar el mundo. Me parece que la guerra entre la modernidad humana y el arcaísmo del reptil se desarrolla en nuestro interior –aunque de manera evidente para quien quiera verla–, que consiste en dominar, reprimir y encauzar impulsos y emociones primarias por medio de construcciones racionales y que puede denominarse, grandilocuencias aparte, historia de la civilización.

En el supuesto de que mi N haya entendido bien el rollo de MacLean y que éste conserve aún cierta validez –sus trabajos sobre el cerebro trino fueron publicados hace ya cinco décadas, y 20 años después el entrañable Carl Sagan popularizó sus ideas en Los dragones del Edén–, la especie humana no puede vivir si sus miembros no experimentan hambre, agresividad, necesidades reproductivas o instintos parentales y vínculos gregarios, pero si su sistema nervioso se redujera a tales funciones –más las otras características de R y de L– no sería mucho más que una manada de venados sin noción del tiempo ni del cosmos. Luego, la humana sería una especie sumamente precaria, sin aptitudes especiales para la persecución ni para la huida, sin pezuñas ni colmillos ni olfato ni oído excepcionales, una buena para nada atrapada en un entorno implacable de depredación y subsistencia, algo así como elefantes sin trompa, felinos desdentados o vacunos cuadraplégicos. Para abrirnos paso en este mundo necesitamos desesperadamente de nuestra inventiva. N es nuestro único órgano especializado y excepcional.

Lo que nos aparta, para bien y para mal, de la animalidad, es esa hipertrofia de N. Gracias a ella enterramos a nuestros muertos, construimos pirámides, catedrales, burdeles y hospitales, pintamos o admiramos el Desnudo descendiendo una escalera, nos escuchamos, nos leemos y, también, hemos preferido las bombas guiadas por láser a las piedras para matarnos entre nosotros.

¿Hay diferencia? ¿Nos movemos en una línea de tendencia ascendente hacia la razón, o nos hallamos empantanados desde siempre en una insensibilidad silvestre agravada por el raciocinio?

Tal vez la respuesta correcta sea la primera si consideramos que, poco a poco, con retrocesos abismales y estancamientos perdurables, N ha ido imponiéndose a L y a R y que hoy en día la legitimación del asesinato (o sea, la pena de muerte o la guerra) requiere cuando menos, y así sea como un mecanismo de retardo y contención, de procesos legales y alambicados que apelan a la razón. Claro que persiste la vieja pugna entre los tejidos heredados de los reptiles y los surgidos de los procesos de hominización: así tenga lugar en la jungla o en Wall Street, la competencia obedece a pulsiones del lagarto y la cooperación responde, en cambio, a maquinaciones de la corteza superior del cerebro.

Es posible que cuando se habla de jurásico en términos políticos no sólo se haga alusión al arcaísmo de un conjunto de conductas autoritarias y jerárquicas en entornos democráticos y participativos, sino también al predominio de R en la cosa pública.

En nuestro momento nacional la vuelta de los dinosaurios no sólo implica a los modos de gobernar de hace tres o cuatro décadas sino a una caída al fondo de la evolución, a un resbalón fatal desde las alturas del neocórtex hasta las fauces del cocodrilo que llevamos dentro.

12 de julio de 2012

¡Aguascalientes aguanta!

10 de julio de 2012

#YoSoy132, contra el neoliberalismo


En Huexca, Morelos, culminó el Encuentro Nacional Estudiantil convocado por el movimiento #YoSoy132 con un documento que, en la parte modular, expresa su rechazo al modelo económico neoliberal –un sistema que sólo favorece a la minoría– y a las reformas educativas adoptadas en su cumplimiento, las cuales han causado grave daño a la educación en México.

En la reunión, representantes de más de 25 universidades de una veintena de entidades del país abordaron, además del referido, los temas del proceso electoral aún en curso, la eventual integración de un gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto, candidato priísta a la Presidencia, la necesidad de democratizar los medios informativos –una de las reivindicaciones centrales del movimiento–, seguridad nacional, vinculación con organizaciones sociales, construcción de órganos de poder ciudadano basados en asambleas locales, barriales y municipales, y política de salud. Los asistentes repasaron, además, las perspectivas de formación de una organización nacional estudiantil y analizaron las experiencias de movimientos análogos, como los que se han desarrollado en Chile y en Canadá, así como la posición que deberá llevar #YoSoy132 a la convención de organizaciones sociales que tendrá lugar en San Salvador Atenco los días 14 y 15 del mes en curso. Las conclusiones de este encuentro serán analizadas en la próxima asamblea interuniversitaria, que se realizará el jueves próximo en la sede de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH).

Como puede verse, este movimiento estudiantil y juvenil, surgido a mediados de mayo pasado como expresión de rechazo a la candidatura de Peña Nieto y a la intervención ilegítima de los medios electrónicos en el proceso electoral que aún está por calificarse, ha avanzado mucho en cosa de dos meses, no sólo en el aspecto organizativo y en capacidad de convocatoria, sino también en el terreno de las definiciones ante los grandes problemas nacionales. Y estas definiciones, el rechazo al modelo económico y político en primer lugar, colocan a #YoSoy132 como actor fundamental en el universo de organizaciones –electorales, sociales, sindicales, agrarias, comunitarias, de género, entre otras– que demandan un cambio de rumbo en el manejo de la economía y la democratización efectiva de una institucionalidad que, una vez más en este proceso electoral, se ha evidenciado como antidemocrática, autoritaria, arbitraria y desvirtuada por la corrupción, el clientelismo y los cacicazgos.

No debe pasar inadvertido que tres de los puntos centrales del movimiento estudiantil y juvenil conllevan el rechazo a la candidatura presidencial que, según las cifras del Instituto Federal Electoral (IFE), resultó ganadora en la elección del pasado 2 de julio: la crítica al poder fáctico de los medios electrónicos como hacedor de aspirantes presidenciales –caso de Televisa y Peña Nieto–, la exigencia de procesos electorales equitativos, transparentes y confiables –atributos que no parecen haber caracterizado al que se efectuó hace ocho días, habida cuenta del gran cúmulo de evidencias sobre compra y coacción del voto y de manipulación indebida de la papelería electoral– y la negativa a aceptar la perpetuación del modelo privatizador y depredador puesto en práctica en el país en forma desembozada desde el sexenio de Carlos Salinas, y cuyo próximo capítulo sería el conjunto de reformas estructurales propuestas por el aspirante presidencial priísta, especialmente en lo que se refiere a la privatización –así sea parcial– de la industria petrolera y de las instituciones de seguridad social, y la reforma antilaboral y pro empresarial de las disposiciones legales que garantizan los derechos de los trabajadores.

Se ratifica, pues, que #YoSoy132 se ha colocado en la primera línea de la resistencia social contra el neoliberalismo en todas sus expresiones –la económica, la política y la educativa en primer lugar– y lo ha hecho con una agilidad, una lucidez y una fluidez que no parecen tener precedente en la historia de los movimientos sociales en México. Por el bien del país y de su población, cabe esperar que el movimiento estudiantil y juvenil surgido en la llamada primavera mexicana sepa mantenerse unido, coherente, plural, democrático, eficaz y creativo, como lo ha sido hasta ahora.

Astillero 9.7.2012

Nuevos escenarios

Imposición y resistencia

Movimiento no partidista

¿Qué anunciará AMLO?
Julio Hernández López
Foto
DOS VELOCIDADES. Miguel Ángel Mancera, candidato ganador a la jefatura de Gobierno del Distrito Federal, y el titular de la Secretaría de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, al término de la carrera automovilística correspondiente a la séptima fecha de la serie Nascar México, ayer en el autódromo Hermanos Rodríguez, en la capital de la República. Foto Cristina Rodríguez

No es un problema procesal, técnico ni aritmético (en ciertos momentos claves, como las exitosas marchas pacíficas de este sábado, ni siquiera de partidos o de un candidato específico). Es la acumulación de graves problemas sin resolver, la explosiva inviabilidad del sistema político y electoral, la distancia abismal entre las mafias partidistas y los intereses de la sociedad y, en ese nefasto marco general, el específico conjunto de prácticas cínicas, fraudulentas y delictivas con que se pretende imponer como presidente de la República a un personaje intelectualmente limitado y políticamente atado a los peores intereses.

Enrique Peña Nieto ya ha sido instalado en términos políticos y mediáticos (desde la misma noche de las elecciones, con apresuramiento cómplice del PAN, Los Pinos y Televisa); diplomáticos, con el reconocimiento injerencista de un abanico de gobiernos extranjeros entre los que destacan Barack Obama, Mariano Rajoy, Hugo Chávez, Raúl Castro y Hu Jintao (éste, con invitación a una visita oficial a China), y jurídicos (las resoluciones del IFE y la fundada convicción de que el tribunal electoral federal solamente estaría dispuesto a imponer sanciones menores y hacer reconvenciones, pero no a anular el proceso presidencial).

Y sin embargo... a pesar de la contundencia de esos hechos, que en otras circunstancias habrían abatido razonablemente los ánimos contestatarios de los opositores, la protesta pública y el rechazo a la imposición se mueven. Más allá del segmento de voto duro en favor de López Obrador (incluso podría decirse que a pesar del perfil concreto de éste) se ha instalado también en el escenario la contraparte social del peñanietismo formalmente victorioso: una masa social profundamente insatisfecha con el funcionamiento de su sistema político y activamente decidida a impedir la instauración de un cesarismo sexenal con copete.

Frente a la apabullante conjunción de factores de poder que han impuesto y sostendrán a Peña Nieto, y ante esa efervescente indisposición colectiva a asumir tal imposición y sus ya anunciadas consecuencias, Andrés Manuel López Obrador ha decidido, al menos hasta ayer, aplicarse en el camino sabidamente fallido de la recurrencia a lo jurídico, sostenerse en el juego de las cartas marcadas de la farsa electoral. Le han dejado solo la mayoría de los personajes que él mismo exhibía hace semanas como signos de unidad y fuerza. Marcelo Ebrard administra su feudal moneda de canje, el Distrito Federal, y hace arreglos para beneficio futuro de él y su equipo ganancioso (Manuel Camacho, por cierto, se coló a última hora en los lugares de privilegio para ser senador, en una maniobra al estilo Juanito). Y los Chuchos también gananciosos acompañan al tabasqueño con la advertencia de que en cuanto suene el final del litigio electoral habrán de aceptar puntualmente esos resultados y alzarán la mano al así legitimado "ganador", que saben no será AMLO en ese eje peñanietista del IFE y el TEPJF.

Aun así, López Obrador ha sido capaz de exhibir el carácter no sólo ilegítimo sino incluso ilegal de la presidencia prepagada. Sigue siendo el único mexicano con poder nacional de convocatoria masiva y de sus decisiones depende la estabilidad del sistema actual y la gobernabilidad del peñanietismo. No tiene condiciones para llamar a movilizaciones o protestas como las que tanta polémica generaron en 2006 pero, en un esquema de complicada interpretación, de cuya correcta lectura dependerá su futuro personal y el de Morena, tiene ahora a la vista una corriente social dispuesta a la lucha por el cambio, y a la resistencia ante las anunciadas embestidas del neoliberalismo salinista en segunda edición, con el PAN adjunto, cual sucedió de 1988 a 1994, en la primera presidencia de Carlos Salinas.

Pero esa corriente social, conformada sustancialmente por el amorfo movimiento del 132, ha ido caminando por fuera de los arreglos y concesiones entre cúpulas de la clase política de "izquierda" y es probable que a estas alturas asuma la figura de AMLO más como símbolo de lucha histórica a contracorriente que como reivindicación de lucha electoral por lo inmediato. Es decir, el gran movimiento social que ha surgido por fuera de los partidos y las candidaturas está luchando y lo seguirá haciendo no necesariamente en defensa del arribo de AMLO a la Presidencia de la República, sino en defensa rigurosa de su derecho a elegir en libertad, sin trampas ni delincuencia política.
Ese movimiento podría ser la verdadera resistencia a las maniobras de abuso y corrupción que practicarán los inversionistas que han comprado una presidencia sexenal con la esperanza fundada de multiplicar sus ganancias y consolidar sus privilegios. Pero se necesita un líder social, muchos líderes sociales, no un candidato o candidatos aferrados a la comprobadamente inalcanzable zanahoria electoral.

En ese contexto AMLO habrá de anunciar hoy su posicionamiento "firme" respecto a las elecciones. Ayer mismo los dirigentes de la trinidad partidista que le apoya expresaron su desconocimiento de las cifras oficiales que le dan el triunfo a Peña Nieto. Anunciaron que tienen más pruebas de la compra de voto en favor del PRI y que transitarán los caminos legales correspondientes. Ya se verá lo que proponga hoy el tabasqueño para dar continuidad a esa lucha electoral y ¿social?

Y, mientras @evagolinger ha entrevistado a este tecleador en su programa Detrás de la noticia, en el segmento en español del canal Russia Today, del minuto 6:30 al 12:30 (bit.ly/Mb8Ua3), ¡hasta mañana, con la zalea del zorro traicionero arrojada a mitad de escena panista para entretenimiento expulsor, mientras bajo la mesa se cierran los tratos para el cogobierno prianista que dará impunidad a los saqueadores y criminales de 12 años a la fecha y a los que se frotan las manos para entrar en depredadora acción a partir de diciembre próximo!

Twitter: @julioastillero

Facebook: Julio Astillero

Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

9 de julio de 2012

Documental Puebla #YoSoy132 7.7.2012

8 de julio de 2012

1988, 2006, 2012 ¿No son prueba suficiente?


Publicado en La Jornada /Foto: El Clarinete
Guillermo Almeyra

Estas no fueron elecciones reales, sino una farsa, un fraude, como en 1988 contra Cuauhtémoc Cárdenas y en 2006 contra Andrés Manuel López Obrador. El fraude masivo y refinado lo prepararon desde 2006, para reafirmar la cláusula ad excludendum: hay gente con que no y no, pues no. El recuento, ¡oh sorpresa! sólo va a modificar algo los porcentajes, pero el IFE le va a responder a Morena: ¡les siguen ganando, les siguen llevando un jopo de diferencia, ¡lástima Margarito!

Después de haber encaminado todas las luchas durante seis largos años por la vía de las elecciones y las instituciones, mientras muchos advertíamos que eso era suicida; después de haber escogido un perfil muy conservador y moderado, en los debates, en las declaraciones, en la actividad; después de haber firmado hasta pactos de civilidad con los delincuentes e inciviles confesos y demostrados, ¿cómo puede un grupo dirigente arrancarse de los pies la bola autoimpuesta por años y llamar a una resistencia civil pacífica masiva en la que jamás creyó, que no preparó como alternativa y que, sin embargo, es lo único posible?

Si la campaña no hubiese estado tan lamentablemente centrada en las instituciones y el ambiente político, hubiera sido fácil comprender que –como escribimos interminablemente–, con sus recursos, sus 3 mil kilómetros de frontera, sus millones de ciudadanos en el vientre del monstruo, México es un problema interno de Estados Unidos, tal como la política estadunidense es parte esencial de la política interna mexicana. ¿Cómo los supuestos estrategas no vieron lo que es el ABC de la política en nuestro país? ¿Cómo no vieron que los nuevos golpes que da Washington son golpes de Estado con apariencia legal, incluso constitucional con mecánica parlamentaria, como en Honduras o en Paraguay, y que en México el golpe de Estado consiste precisamente en la elección legal de los sirvientes y yes-men mediante la aplicación de la cláusula ad excludendum (como Washington hizo durante décadas en Italia antes de que el Partido Comunista se suicidase por no poder renovar sus ideas y comprender los cambios sociales de la posguerra).

¿Cómo no ver que no se podía reproponer como nuevo el mero programa del nacionalismo revolucionario, que la mundialización había enterrado a fines de los 70, sin ver tampoco la necesidad de responder a las nuevas clases medias y a los movimientos populares urbanos resultantes de la concentración demográfica en las ciudades, al vaciamiento del campo, a la emigración masiva, a los cambios culturales introducidos por copiar a los estadunidenses el modelo de sociedad y cultura, a los cambios internos en las clases y en sus interrelaciones, y a las transformaciones en las capas dominantes?

Hoy no llega al poder, por ejemplo, el viejo PRI, el dinosaurio, llega el moderno grupo delincuencial de Atlacomulco, ligado con el capital financiero y su bandera es clarísima y capitalista de choque, pues plantea acabar con lo que queda de Pemex, estatizar la empresa, modificar la Ley Federal del Trabajo para reducir aún más los salarios reales, transformar la tierra en mercancía…

La tercera derrota pasiva de lo que quedaba del nacionalismo revolucionario tras todas sus modificaciones es un golpe durísimo a la futura continuidad de AMLO como líder político. No sólo porque ha perdido credibilidad como tal, sino sobre todo porque ésta ya no es época de líderes, sino de movimientos de masa autorganizados, como fue la Bola en su momento y empieza a ser hoy #YoSoy132.

Esos movimientos son más sanos, limpios, pluralistas, creíbles y flexibles, y su inmadurez se corregirá en la lucha, en la que seleccionarán teóricos y líderes tácticos. AMLO, en cambio, tuvo que contar con el abrazo de los caínes y los judas, quienes lo apoyaban para ser parlamentarios o gobernadores, para controlarlo y hasta para que fracasase, de modo de dejarles el camino libre. No desaparecerán los políticos como Ebrard o Camacho o los chuchos, pero lo que sí desaparecerá será la posibilidad de un nuevo bloque nacionalista revolucionario a la vieja usanza, como el que imperó desde 1920 hasta 1980. O sea un movimiento popular, con veleidades nacionalistas, que extraía su legitimidad histórica del pacto entre los campesinos, los trabajadores y el Estado, y de la usurpación por parte de los dirigentes de éste de la revolución hecha por aquéllos.

México hoy se latinoamericaniza y dejó detrás de sí la peculiaridad de haber tenido una revolución social de masas en el siglo XX y su Estado omnipresente pasó a ser hoy un semiestado. El movimiento popular, que con Villa y Zapata infligió una derrota a la oligarquía ligada al capital financiero internacional, debe enfrentar hoy la reconstitución de la misma, pero cuando Estados Unidos ha adquirido un peso enorme que antes no tenía, cuando las clases dominantes mexicanas forman parte del establishment estadunidense, cuando ya no existe la atracción del socialismo y cuando los trabajadores están profundamente debilitados. La tarea es por tanto enorme, pero –cerrado a cuatro llaves el campo de los intentos de soluciones legales– al México profundo de siempre no le sigue quedando otra salida que la resistencia popular pacífica, prolongada y masiva.

La burguesía está dividida porque una parte de la misma está amenazada por la corrupción y el narcotráfico y por eso apoyó a AMLO. Las clases medias también, porque nadie en su sano juicio puede pensar en que su hijo haga carrera en un país que se hunde. Eso se discute también en las familias de los militares honestos. El Estado, con su corrupción y sus fraudes electorales, no tiene legitimidad ni el monopolio del poder de las armas.

Si AMLO declara nulas las elecciones salvo en el DF y Morelos, donde el fraude fue muy menor, y se lanza una campaña de autorganización y resistencia civil con huelga nacional, México aún puede cambiar. Es hora de cruzar el Rubicón.

6 de julio de 2012

Sufragio Efectivo, No Imposición

Ricardo Flores Magón: carta a un votante / Hugo E. Hernández

Publicado en Gúrú Político

Hugo E. Hernández
Twitter: @H7GO
Al inicio de esta semana un aire de pesimismo y desánimo abundó en las redes sociales, mucho de los que pensábamos en una transformación nos topamos con un escenario que al fecha nos resulta algo desconcertante; es por ello que Ricardo Flores Magón redacta una carta a quienes pensábamos que la reciente elección iba arrojar un resultado diferente, el texto aquí presentado tiene como finalidad recopilar y condensar frases que por gracia o desgracia se pueden aplicar a nuestro tiempo y que han sido acomodadas a modo epistolar. No hay otro afán, más que el de recordar las palabras que retumbaron en los discursos magonistas de principios de siglo XX, aprender de ellas, tener un poco de aliento y sobre todo seguir luchando pacíficamente en democracia sin decaer.

Queridos mexicanos:

¿Qué es un deber sufrir sin desesperarse? ¡Mentira que la virtud se anide en los espíritus sufridos, piadosos y obedientes! No es verdad que la sumisión revele alteza de sentimientos, por el contrario, la sumisión es la forma más grosera del egoísmo: es el miedo.

Luchar por una idea redentora es practicar la más bella de las virtudes: la virtud del sacrificio fecundo y desinteresado. Pero luchar no es buscar el martirio o buscar la muerte. Luchar es esforzarse por vencer. La lucha es la vida, la vida encrespada y rugiente que abomina el suicidio y sabe herir y triunfar.

Los que renuncian al ejercicio de sus derechos, no sólo son débiles, son también execrables. Ofrecer el cuello al yugo sin protestas, sin enojo, es castrar las potencias más preciadas del hombre. Quiero recordarles que no hay virtud en el servilismo. Para encontrarla en esta agria época de injusticias y opresiones, hay que levantar la vista a las alturas luminosas, a las conciencias libres, a las almas batalladoras.

Concebir una idea es comenzar a realizarla. Permanecer en el quietismo, no ejecutar el ideal sentido, es no accionar; ponerlo en práctica, realizarlo en toda ocasión y momento de la vida es obrar de acuerdo con lo que se dice y se predica. Pensar y accionar a un tiempo debe ser obra de los pensadores; atreverse siempre y obrar en toda ocasión debe ser labor de los soldados de la libertad.

La larga opresión que ha sufrido el pueblo mexicano, la desesperación que se ha apoderado de todos como el resultado de esa opresión, ha fecundado en el alma entristecida del pueblo. Por ello levanten la testa sudorosa; vean de frente a sus amos, que tiemblan presintiendo su cólera; domínenla y pongan en su lugar a la razón. La cólera ciega; la razón alumbra. Así verán mejor su camino en medio de las sombras de esta lucha.

Ha llegado el momento de reflexionar; ha llegado el momento de decidir si hemos de continuar bajo la interesada dirección de los intelectuales y los ricos, o si valerosamente tomamos por nuestra cuenta el estudio de nuestros problemas, y confiamos a nuestras propias fuerzas la defensa de nuestros intereses.

Vivir significa ser libre y ser feliz, convenceos de que, por el solo hecho de vivir y formar parte de la humanidad, tienen el inalienable derecho a la felicidad. La felicidad es patrimonio vuestro también y con mejor derecho de vuestra parte, porque ustedes son los que producen todo lo que hace amena y confortable la vida.

Por último les digo: laboremos para el futuro, para ahorrar dolores a nuestros pósteros, que en nuestro nombre la historia diga al hombre del mañana: “hijo de los desesperados, tú serás un hombre libre”

Fuente:

Compilado de Discursos de Ricardo Flores Magón. Editores Mexicanos Unidos SA. Julio 2001


Licenciado en Ciencias Políticas por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Diplomado en Organizaciones de la Sociedad Civil FLACSO-Argentina. Los trabajos se orientan al análisis y descripción de temas enfocados a los Recursos Naturales y el Medio Ambiente. Twitter: @H7GO

19 de noviembre de 2011

Wynton Marsalis & Eric Clapton – Play The Blues Live From Jazz At Lincoln Center

Una extraña pareja es la que forman el trompetista Wynton Marsalis y el guitarrista Eric Clapton. Provenientes de ámbitos bien disímiles, el jazz y el blues cuando se encuentran en Nueva Orleans ha sido el punto que los ha unido y el que ha logrado que en esta grabación, capturando a ambas estrellas en directo, surja la magia, sus instrumentos dialoguen con fluidez y el arte brote a raudales tanto cuando interpretan Layla, de Clapton, como el clásico Ice cream. Sin duda, Nueva Orleans y sus muchos afluentes sonoros siguen siendo ese lugar fascinante donde todas las músicas y estéticas pueden confluir y reformularse según los cánones que transforman un funeral en jolgorio mayúsculo. Para culminar la incandescente labor de la pareja, el enorme Taj Mahal se une a ellos en la recta final. Un álbum tan inesperado como soberbio. (El País)

Tracklist:

1. Wynton Marsalis & Eric Clapton – Ice Cream

2. Wynton Marsalis & Eric Clapton – Fourty-Four
3. Wynton Marsalis & Eric Clapton – Joe Turner’s Blues
4. Wynton Marsalis & Eric Clapton – The Last Time
5. Wynton Marsalis & Eric Clapton – Careless Love
6. Wynton Marsalis & Eric Clapton – Kidman Blues
7. Wynton Marsalis & Eric Clapton – Layla
8. Wynton Marsalis & Eric Clapton – Joliet Bound
9. Wynton Marsalis & Eric Clapton – Just A Closer Walk With The (feat. Taj Mahal)
10. Wynton Marsalis & Eric Clapton – Corrine, Corrina (feat. Taj Mahal)