11 de septiembre de 2009

11 de Septiembre de 1973. A los fascistas ¡Ni perdón, ni olvido! ¡Allende Vive! ¡Viva Chile!


Ricardo Luis Plaul (especial para ARGENPRESS.info)

“Para matar al hombre de la paz tuvieron que bombardearlo hacerlo llama, porque el hombre de la paz era una fortaleza”. Y agregaba que “Para matar al hombre de la paz tuvieron que imaginar que era una tropa, una armada, una hueste, una brigada, tuvieron que creer que era otro ejercito, pero el hombre de la paz era tan solo un pueblo y tenia en sus manos un fusil y un mandato y eran necesarios mas tanques más rencores más bombas más aviones más oprobios porque el hombre de la paz era una fortaleza”. Mario Benedetti

En un nuevo aniversario del golpe reaccionario perpetrado en Chile, el 11 de septiembre de 1973 contra el gobierno del Dr. Salvador Allende, rendimos homenaje al destacado líder socialista, al ciudadano ejemplar, al intérprete de grandes anhelos de justicia, que prefiere luchar hasta perder la vida, antes que ver avasallada la democracia y los más elementales derechos humanos, efectivamente aniquilados por la cruenta dictadura del Gral. Pinochet. Rodeado por un puñado de militantes y amigos, el “compañero presidente” defiende, armas en mano, la voluntad popular y la dignidad revolucionaria. La barbarie y la matanza desatadas no fueron casuales, se trataba de derrotar y aniquilar a un gobierno popular apoyado y defendido por la clase trabajadora, los campesinos y los estudiantes.

En 1971, decía Allende: “Hemos sostenido que no puede haber igualdad cuando unos pocos lo tienen todo y tantos no tienen nada. Pensamos que no puede haber fraternidad cuando la explotación del hombre por el hombre es la característica de un régimen o de un sistema. Porque la libertad abstracta debe dar paso a la libertad concreta. Por eso hemos luchado. Sabemos que es dura la tarea y tenemos conciencia de que cada país tiene su propia realidad, su propia modalidad, su propia historia, su propia idiosincrasia. Y respetamos por cierto las características que dan perfil propio a cada nación del mundo. Pero sabemos también, y a la plenitud de conciencia, que estas naciones emergieron rompiendo el correaje por el esfuerzo solitario de hombres que nacieron en distintas tierras, que tenían banderas diferentes, pero que se unieron bajo la misma bandera ideal, para hacer posible una América independiente y unida”.

En momentos en que la derecha se resiste por todos los medios a aceptar los avances regionales en camino hacia sociedades más justas e independientes, en momentos en que sectores neoliberales intentan una restauración conservadora, vale la pena recordar la formidable y heroica resistencia del pueblo chileno frente a los que como siempre actúan como brazo ejecutor de las políticas económicas que tienen como único objetivo su enriquecimiento a costa del hambre del pueblo. Ayer como hoy están vigentes las palabras de S. Allende: “...hay gentes que no pueden tolerar que los pueblos tengan la impaciencia histórica de construir su propio destino, no entienden que podamos sentirnos con derecho a ser dignos y a vivir como tales”. Ayer como hoy, tomando su ejemplo, las clases populares siguen luchando por la dignidad y la justicia social porque saben como él que: “mucho más temprano que tarde, de nuevo abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor”.


En honor a mi hermano de sangre y de lucha, Duan Estay, por el simple hecho de ser chileno y de ser mi hermano.








6 de septiembre de 2009

Operación Pandemia: un video interesante


¡COLABORA, DIFUNDE!

3 de septiembre de 2009

¡Todos a dar el Grito de los Libres!

jueves 3 de septiembre de 2009

Giras

_______________________________________________________________________________________ Televisa miente por sistema... y porque el sistema se lo permi




http://farm1.static.flickr.com/13/18539845_570591b029.jpg
Mensaje de Siles a México:

En los próximos días, a través de mi blog, les iré contando algunas cosas más sobre el caso Televisa/Siles/Peña Nieto, les agradezco su solidaridad. Si me permite ser un poco sentimental, déjeme decirle que José-María Siles lleva a los mexcianos en el corazón. Ya no se trata de cobrarle a Televisa, se trata de que los respeten a ustedes y de que los mexicanos puedan ejercer, de una vez por todas, el derecho a saber y a ser informados libremente. quiero aprovechar para anunciar que este próximo domingo, hacia el mediodía hora de México, abriré las entradas de blog que he estado preparando sobre las mentiras de Televisa, y alguna cosita más. habrá visto que hemos creado un blog nuevo, con la misma identidad pero exclusivo para nuestro México lindo: espero disfrutarlo mucho con todos ustedes los mexicanos, mis queridos cuates: //mxlindo.wordpress.com
Un cordial saludo desde Europa.
josé-maría siles
head of aNews agency

30 de agosto de 2009

En Manifiesto al pueblo de México, llama López Obrador a trabajar cotidianamente en la organización del pueblo



Ciudad de México, 30 de julio de 2009


AL PUEBLO DE MÉXICO


Como es aceptado por casi todos, México atraviesa por una de las crisis más severas de su historia reciente. Es algo más profundo que una simple recaída económica. Se trata de un proceso de degradación progresiva que afecta a todos los órdenes de la vida pública y de la convivencia social.


Desde nuestro punto de vista, esta decadencia ha sido ocasionada por un grupo minoritario que ha venido imponiendo una política de pillaje, contraria al interés nacional.


La actual oligarquía se conformó desde el gobierno de Carlos Salinas cuando un puñado de traficantes de influencias, inició, al amparo del poder público, el despojo de bienes de la nación y del pueblo, con el engaño de una supuesta modernización del país. El modelo llamado neoliberal, más bien de corrupción y saqueo, se consolidó con los gobiernos de Zedillo, Fox y Calderón.


Este grupo de potentados, con el paso del tiempo, fue adquiriendo poder político hasta situarse por encima de las instituciones constitucionales. En los hechos, ellos son los que verdaderamente mandan en el país. Deciden sobre cuestiones fundamentales en la Cámara de Diputados y en el Senado, en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en el Instituto y en el Tribunal Electoral, en la Procuraduría General de la República, en la Secretaría de Hacienda y en los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional. Además, poseen o controlan la mayor parte de los medios de comunicación del país.


Con ese poder omnímodo, la oligarquía ha logrado mantener y acrecentar sus privilegios, condenando a la mayoría del pueblo al sufrimiento, al destierro y a la sobrevivencia. Es innegable que en los últimos 25 años unos cuantos mexicanos acumularon riquezas, como no ha sucedido en ninguna otra parte del mundo, pero en contraste, México es uno de los países con mayor desigualdad económica y social en todo el planeta. La riqueza de unos pocos se ha edificado con la miseria de otros muchos y éste es el origen de los males que aquejan y atormentan a la nación.


Desde luego, nuestra visión de la realidad no es compartida por los culpables de la tragedia nacional y sus secuaces. Por el contrario, ellos no sólo eluden su responsabilidad, sino que ante el desastre que han causado maniobran tenazmente para continuar engañando y confundiendo. Actualmente, sus voceros, con análisis superficiales y simplistas, atribuyen la crisis a factores externos, a la falta de culminación de las llamadas reformas estructurales o a las fallas de los políticos. Inclusive, está de moda que los otrora defensores de Calderón, hoy achaquen la debacle a su ineptitud y a la inexperiencia de los gobiernos del PAN, soslayando deliberadamente las causas de fondo.


Sin embargo, nosotros vemos las cosas de otra manera. Sostenemos que la crisis se agravó cuando la oligarquía decidió imponer a Felipe Calderón para impedir un verdadero cambio. Como es lógico, y lo advertimos en su momento, es difícil gobernar luego de un fraude electoral, sin legitimidad ni autoridad moral y política. Además, en un entorno de crisis, era prácticamente imposible que Calderón pudiese ejercer el poder, atado a los intereses creados y aplicando la misma política antipopular y entreguista de sus antecesores. Desde su origen, el gobierno espurio estaba condenado al fracaso.


Pero no nos confundamos, la caída de Calderón después del 5 de julio, no significa que los que realmente mandan y deciden en el país hayan perdido fuerza. Una vez más estamos siendo testigos de la restauración del mismo régimen, una operación que antes se llevaba a cabo al final de cada sexenio y que ahora, por la descomposición social y la falta de decisión para enfrentar los problemas, se tiene que efectuar cuando el gobierno de Calderón ni siquiera ha cumplido tres años.


Esto explica por qué la oligarquía impulsó o cuando menos permitió que, con dinero a raudales y con el apoyo de los medios de comunicación, resurgiera el PRI y con éste progresara la intentona de imponer a Enrique Peña Nieto como candidato a la Presidencia de la República en 2012, para seguir manteniendo la misma política de corrupción y privilegios. Todo esto sin pensar en el deterioro de la vida pública ni en la postración del pueblo; eso es lo que menos les preocupa. Es más, son tan desalmados que no les importó convertir a Calderón en un chivo expiatorio.


También tengamos en cuenta que los potentados no están dispuestos a permitir ningún cambio que ayude realmente a enfrentar la crisis económica. Para ellos es intrascendente que México sea uno de los países con menor crecimiento en el mundo o que no se generen empleos. Les da igual que se deje sin apoyo a los productores del campo, a los pequeños y medianos empresarios o que se termine de arruinar la industria eléctrica y la del petróleo. En su estrategia seguirán protegiendo a los monopolios, utilizando el presupuesto público y las reservas internacionales del Banco de México para rescatar y favorecer a banqueros y a grandes empresarios. Sin duda, en la próxima legislatura, en vez de reformar las leyes fiscales para que los potentados paguen impuestos en proporción a sus ganancias, tratarán de cobrar IVA por la comida y los medicamentos, y harán todo lo posible para recaudar más, aumentando el precio de las gasolinas, de la luz y de otros bienes y servicios. Por lo mismo, cuando se tenga que aprobar el nuevo presupuesto, antes de cancelar los privilegios de la alta burocracia, estarán a favor de recortar el gasto destinado a programas sociales.


Pero lo más grave es que no se hará nada, absolutamente nada, para detener la descomposición social que ha llevado a la inseguridad y a la violencia. Nunca aceptarán que a millones de mexicanos, en particular a los jóvenes, se les ha cancelado el futuro pues no tienen oportunidades de trabajo ni de estudios y sólo les han dejado el camino de la migración o de las conductas antisociales. Van a seguir queriendo resolver este problema eminentemente social con medidas coercitivas, sin tomar en cuenta que la paz y la tranquilidad son fruto de la justicia.


En pocas palabras, desgraciadamente, no vemos en el corto plazo ninguna posibilidad de que las cosas mejoren en beneficio de las mayorías. Todo indica que persistirá la degradación del país. En consecuencia, la única alternativa que se tiene es seguir luchando hasta derrotar a la oligarquía en el terreno político, de manera pacífica, para hacer valer la democracia y establecer un gobierno que combata la codicia y la corrupción, distribuya con justicia las riquezas de México y garantice el bienestar y la felicidad del pueblo.


En esta nueva etapa, considero que los integrantes de nuestro movimiento y todos aquellos ciudadanos concientes y dispuestos a contribuir a la transformación del país, debemos cumplir de acuerdo con nuestras posibilidades las siguientes tareas:


1. Trabajar cotidianamente en la organización del pueblo. Es necesario tener claro que si no hay un cambio profundo no se puede enfrentar la decadencia que se padece ni mejorar las condiciones de vida y de trabajo de la población. Asimismo, debe tenerse presente que esta transformación sólo podrá darse de abajo hacia arriba, con el criterio de que sólo el pueblo puede salvar al pueblo. Sin la voluntad y la decisión de la gente no se puede enfrentar a la oligarquía que posee inmensas riquezas y controla los medios de comunicación.


2. Para hacer este trabajo de concientización y de organización es indispensable continuar sumando a más representantes del gobierno legítimo, a partir de consolidar los comités municipales y crear nuevos comités en barrios, colonias, unidades habitacionales, pueblos y comunidades del país.


3. Es fundamental seguir creando redes alternativas de información para romper el bloqueo, resistir el embate de nuestros adversarios y contrarrestar la manipulación de los medios de comunicación. Debe tenerse muy presente que el principal instrumento de dominación que tiene la oligarquía es el control que ejerce a través de la televisión, la radio y la mayor parte de la prensa escrita.


4. Estar atentos para detener, con la denuncia y la movilización ciudadana, como lo hicimos en el caso del petróleo, todo aquello que signifique nuevos retrocesos, en particular, no permitir el cobro del IVA en medicinas y alimentos; la reducción del presupuesto a la educación, la salud y la seguridad social; la llamada reforma laboral; el aumento de los precios de las gasolinas, la luz, el diesel y otros bienes y servicios; y la violación sistemática de los derechos humanos. En esta tarea mantendremos una estrecha coordinación con los diputados y senadores afines al movimiento.


5. Seguir insistiendo en la defensa de la economía popular y del petróleo. Consolidar el funcionamiento de las casas del movimiento para organizar a la gente y frenar los cobros excesivos en luz, predial, agua, créditos hipotecarios y otros servicios. Dar seguimiento permanente a la entrega de contratos de PEMEX y combatir las privatizaciones, el contratismo y la corrupción en los gobiernos.


Amigas y amigos:


Es larga la travesía. Enfrentamos intereses muy poderosos, se requerirá de muchas fatigas, pero siempre será mayor la satisfacción que produce el luchar por nuestros ideales y por causas justas.


De cada uno de nosotros depende el destino del país. No nos desanimemos, no nos detengamos y, sobre todo, no dejemos de luchar.


La mafia del poder en México se cree invencible, pero recordemos, como decía Hidalgo, que “el poder de los reyes es demasiado débil cuando gobiernan contra la voluntad de los pueblos”.


Andrés Manuel López Obrador

Presidente Legítimo de México

El decálogo de Carrillo Puerto



Apóstol y Mártir del Proletariado Nacional

EL DECÁLOGO DE FELIPE CARRILLO PUERTO: Una enorme enseñanza política; dedicada especialmente a los "nuevos representantes del pueblo" que tomarán posesión en la Cámara de Diputados el próximo primero de septiembre.

EL DECÁLOGO DE FELIPE CARRILLO

PUERTO,

APÓSTOL Y MÁRTIR DEL PROLETARIADO

NACIONAL.

1.-La defensa y emancipación de los trabajadores es obra de ellos mismos.

2.- La tierra es la madre y el trabajo es el padre del género humano.

3.- Haz todo lo que puedas para emanciparte del servicio ajeno, porque Dios con sólo instruirse se concibe.

4.- Trabaja para ti mismo. No dejes que nadie explote tu labor.

5.- El derecho y el deber son dos líneas paralelas.

6.- El día no puede existir sin la noche.

7.- Si te pagan por lo que hagas, hazlo bien.

8.- No ataques sin motivo; pero nunca vuelvas la otra mejilla cuando te golpeen en la compañera.

9.- Huye de la religión, especialmente de la católica, como de la peor plaga.

10.- Procura no ser empleado público, porque así no serás una carga para los trabajadores.

¡ALTO A LAS ALZAS EN LAS TARIFAS DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS! ¿Hasta dónde quieres llegar FeCal?


Es un error crear nuevos gravámenes durante una depresión, advierte consultor

Aumentar impuestos y tarifas públicas elevará riesgo de estallido social: analistas

Insiste la IP en que se aplique IVA generalizado de 10%, incluidos alimentos y medicinas

Susana González G. y Carlos García
Reportera y corresponsal

El riesgo de un estallido social aumentará de aprobarse un alza en los impuestos y tarifas de los servicios públicos (gasolina, electricidad y agua) o bien si se realizan más recortes presupuestales en programas sociales, advirtió Iván Franco, director de Consultores Internacionales.

Además, dijo, aumentar impuestos y tarifas de servicios puede derivar en presiones inflacionarias, una carga adicional que tendrán que costear los consumidores y que deteriorará las expectativas de recuperación y crecimiento para la economía nacional.

Es un error crear nuevos impuestos y elevar las tarifas de servicios clave cuando la economía ya está en depresión porque lleva tres meses consecutivos a la baja. Si se aprueban dichas alzas se profundizarán los efectos de la crisis, pero parece que el gobierno no lo entiende pues su lógica está enfocada a conseguir más ingresos porque si no México corre el riesgo de que las consultoras internacionales le bajen la calificación crediticia, expuso a su vez Roberto Galván, presidente de la consultoría Vanguardia Investment.

Hasta los libros de texto en economía advierten que si un país está en depresión y se le quitan más ingresos vía impuestos, entonces tardará más la recuperación económica, alertó.

Por ello, el gobierno federal debe allegarse recursos desde otras vías como aumentar el déficit público de manera temporal y con ciertas reglas de control, a fin de que pueda revertirse a mediano plazo y el endeudamiento que contraiga por gastar más de lo que recibe no se convierta en un problema como antaño, propuso Iván Franco.

Al respecto, la agencia Notimex informó que las calificadoras internacionales podrían bajar la calificación sobre México si el paquete económico para 2010 contempla un mayor endeudamiento público. Si no se mantiene la disciplina fiscal y se aprueba un mayor endeudamiento, se corre el riesgo de que las calificadoras rebajen la nota soberana de México, explicó a Notimex César Castro Quiroz, del Centro de Análisis y Proyecciones Económicas para México (CAPEM).

En tanto, el sector empresarial no ha cejado en demandar a la próxima Legislatura que apruebe la aplicación del impuesto al valor agregado (IVA) a alimentos y medicinas.

La víspera y desde León, Guanajuato, Salomón Presburger Slovik, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) fue más lejos en dicha petición al plantear que el IVA se aplique de manera generalizada a todo tipo de productos, mientras que para alimentos y medicinas aumente de manera gradual.

El escenario ideal es llegar en el futuro a un IVA generalizado de 10 por ciento, no sólo en alimentos y medicinas, sino total, pero planteó que para el año próximo se apruebe por lo menos un gravamen del uno por ciento.

A la par de tales medidas, el dirigente empresarial exigió la eliminación de otros impuestos que paga actualmente el sector privado, como el IETU y el ISR, con el fin de que toda la población pague impuestos equitativamente.

Los empresarios del país, dijo, no pueden pagar más tributos: si pagamos más simplemente vamos a despedir gente, vamos a ser menos competitivos, el entorno no va ser el correcto.

Un día antes Claudio X González, presidente del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, abogó por la aplicación inicial de 3 o 4 por ciento del IVA en alimentos y medicinas y justificó la medida al asegurar que pagarían más quienes tienen mayor ingreso y gastan más.

Sin embargo, los consultores financieros Iván Franco y Roberto Galván acotaron que no debe perderse de vista que los sectores de menores ingresos de la población destinan entre 30 y 40 por ciento de sus recursos a la compra de alimentos, mientras que la población más rica apenas gasta 13 por ciento de sus ingresos en dicho rubro.

Con una distribución del ingreso tan dispar como existe en México, gravar alimentos y medicinas así sea con una tasa supuestamente baja afectará a grupos tan vulnerables como las personas de la tercera edad de bajos ingresos que requieren comprar medicamento, abundó Roberto Galván.

Si sólo se aplicara una tasa de 4 por ciento en el IVA se desataría una inflación que hasta hace poco estaba controlada, en detrimento del poder adquisitivo.

Uno de los puntos más importantes para mantener la paz social es contar con empleos y un poder adquisitivo comprobado, así que con 1.8 millones de empleos perdidos durante la actual crisis, no es momento adecuado para elevar los impuestos porque la situación se agravaría, el gobierno tiene que echar mano de otros recursos, sentenció Iván Franco.

Iván Franco y Roberto Galván señalaron que pueden llevarse a cabo recortes al presupuesto, pero en gastos suntuarios, protegiendo como prioritarios los programas sociales.

10 de agosto de 2009

Un pueblo llamado Salvador Allende...

Publicado por Arturo Guerrero Guevara

Estoy leyendo un libro del Maestro Eduardo Galeano... "La memoria del fuego", y existe una historia que me conmovió bastante, no solo porque habla de uno de los hombres que mas admiro, el Presidente Salvador Allende, sino tambien porqué se desarolla en mi país, en un pueblito como cualquiera. Esta es la historia:


En la sierra mexicana de Nayarit, había una comunidad que no tenía nombre. Desde hacía siglos, esa comunidad de indios huicholes andaba buscando uno. Carlos González, uno de ellos lo encontró de pura casualidad.

Este indio huichol había ido a la ciudad de Tepic para comprar semillas y visitar parientes. Al atravesar un basural, recogió un libro tirado entre los desperdicios.

Sentado a la sombra de un alero, empezó a descifrar páginas. El libro hablaba de un país de nombre raro, que Carlos no sabía ubicar, pero que debía estar bien lejos de México, y contaba una historia de hace pocos años.

En el camino de regreso, caminando sierra arriba, Carlos siguió leyendo. No podía desprenderse de esta historia de horror y de bravura. El personaje central del libro era un hombre que había sabido cumplir su palabra.




Al llegar a la aldea, Carlos anunció, eufórico: ¡por fin tenemos nombre! Y leyó el libro, en voz alta, para todos. La tropezada lectura le ocupó casi una semana. Después, las ciento cincuenta familias votaron. Todas por sí. Con bailares y cantares se selló el bautizo.

Ahora tienen como llamarse. Esta comunidad lleva el nombre de un hombre digno que no dudó a la hora de elegir entre la traición y la muerte.

"Voy para Salvador Allende", dicen ahora los caminantes.

...
Eduardo Galeano. in La memoria del fuego, 1984.

Salvador Allende es un pueblo situado en el municipio de Tepic, capital del estado mexicano de Nayarit

8 de agosto de 2009

A 40 años de Abbey Road


Recrean la portada de "Abbey Road"
Celebración de los 40 años de la portada de "Abbey Road"

Los simpatizantes de los Beatles hoy, posando como en la fotografía de 1969.

Centenares de simpatizantes de los Beatles celebraron este sábado los 40 años de la creación de la portada de "Abbey Road", considerada una de las más emblemáticas del rock.

La celebración se realizó en el cruce peatonal de la calle que dio título al álbum, en el norte de Londres.

John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr fueron captados allí el 8 de agosto de 1969 por la cámara del fotógrafo Iain MacMillan.

MacMillan se subió a una escalera en el medio de la calle para tomar seis imágenes, en una sesión que duró apenas diez minutos. Una de esas fotos fue escogida para la portada del disco.

Tránsito interrumpido

El tránsito en Abbey Road sufrió interrupciones mientras los simpatizantes de los Beatles -algunos de ellos vestidos como "los cuatro de Liverpool"- cruzaban de una acera a otra recreando la escena de hace cuatro décadas.

Algunos lo hicieron exactamente a las 10:35 GMT, cuando se supone que fue tomada la foto de la portada.

"Abbey Road" fue el último disco de la banda inglesa e incluye canciones memorables como "Come Together".

Según la especialista en arte de la BBC, Rebecca Jones, se cree que la idea para la tapa del álbum surgió de un boceto de McCartney.

Desde 1969, millones de personas -incluyendo innumerables turistas- se han tomado fotografías en el cruce peatonal de Abbey Road, frente al estudio de grabación homónimo, para recrear la famosa imagen.

Dos buenos artículos de Epigmenio Ibarra sobre la izquierda actual


Por: Epigmenio Ibarra

En este país donde hace años no hay crecimiento económico real y donde cada vez más mujeres y hombres se quedan sin un empleo permanente y digno. Aquí donde hay cada vez más pobres y los pocos ricos son cada vez más ricos. Donde la justicia está al alcance sólo del que puede pagar por ella. Donde imperan la impunidad y la corrupción y entre funcionarios venales y delincuentes se reparten la patria –o lo que queda de ella- como botín y deciden, a capricho, sobre vid as y haciendas. Aquí en donde la televisión privada, como en ningún otro país del mundo, hace y deshace a su antojo: leyes, reglamentos, usos y costumbres, métodos educativos, gobernantes. Donde los magnates de la pantalla –antes soldados del PRI- han convertido, a base favores y presiones, a la Presidencia de la República en una especie de “vicepresidencia corporativa de asuntos nacionales”. Aquí, en donde después de dos gobiernos fallidos al hilo y una transición democrática trunca nos enfrentamos al hecho, prácticamente consumado, de la restauración del antiguo régimen. En esta patria de la desmemoria, del dolor de tantos, de la rabia que crece en muchos otros y en esta patria que lo es también de la indolencia y el conformismo. Aquí, digo, hace falta con enorme urgencia un contrapeso eficaz; algo que por una vez incline decisivamente la balanza del lado de las mayorías empobrecidas. Hace falta una izquierda que sea capaz de hacer un esfuerzo honesto, consistente, radical, de transformación. Una izquierda capaz de reinventarse y con la fuerza y la capacidad para reinventar el país.

Empeñados como están en defender sus respectivas cuotas de poder, no atinan los dirigentes de los distintos partidos de la llamada izquierda electoral a siquiera entender la magnitud de su debacle. No quieren escuchar las verdades que la gente les dijo en las urnas. Les falta honestidad intelectual y también valentía para poder hacerlo. Menos todavía pueden entender que han terminado, todos, por volverse un estorbo.

Aquí no hace falta que los “Chuchos” limpien el partido y se decidan, por fin, a expulsar a los que apoyaron a otros partidos. Tampoco, por cierto, que los expulsados se vistan ahora de rojo y defiendan a un partido que, como el PT, tiene tan evidentes vicios de origen. No se trata de discutir la propiedad de las franquicias electorales; en manos de quién quedará el control de la bancada de diputados o quién se habrá de quedar con el grueso de las prerrogativas electorales.

No es un dilema burocrático, de aparato el que enfrenta la izquierda electoral mexicana en este momento y no sirven para un carajo ni los llamados a una unidad impensable e imposible, ni el que unos u otros se rasguen las vestiduras y lancen anatemas y expulsiones al por mayor.

Conviene tomar conciencia de que el PRD se acabó; más bien se lo acabaron. Lo mataron entre todas las tribus y dejó de ser una herramienta eficaz de transformación. Miente el que afirma que en el PRD el debate es ideológico; no son las ideas las que lo separan; son la ambición y la mezquindad resultado de que, la mera proximidad del poder, transformó a luchadores sociales en burócratas, marginó a aquellos que, a pesar de todo, mantuvieron sus principios e hizo que se aproximaran, con todos sus vicios a cuestas, multitud de aventureros de toda laya.

Decenas de miles de mexicanos dieron su vida, centenares de miles enfrentaron la persecución, la represión y la cárcel para construir al PRD. Finalmente millones de ciudadanos, durante todos estos años, dimos nuestros votos para hacerlo gobierno. ¿Qué fue de todo eso? ¿Cómo se dieron, los líderes institucionales y los ahora proscritos, el lujo de mandar tantos años de lucha, tanto sacrificio al carajo? ¿Por qué se creen ellos todavía capaces de conducir un proceso de refundación? ¿Qué resultados presentan ante la militancia, ante el país para reclamar ese papel? ¿Con qué solvencia moral pueden otra vez pedir un voto de confianza a aquellos millones de ciudadanos que ya les dieron en el 2006 sus votos?

No se trata de refundar un aparato sino de reinventar, como una opción real de poder y transformación del país, a la izquierda electoral mexicana. Eso, que es tan urgente, pasa necesariamente por un proceso de autocrítica que, a todas luces, quienes hoy ocupan los liderazgos son totalmente incapaces de hacer; les sobran ataduras y les falta compromiso. Ni piensan en el país, ni piensan en el futuro; sólo son capaces de calcular cuántos votos pueden sumar para su causa en el 2012. Allá ellos. Que sumen y resten adeptos, clientes, cómplices. Que conspiren y maniobren; le saquen jugo a los celulares, ayudantes y camionetas. Que jueguen al poder mientras en realidad sólo sirven como peones, como legitimadores de los que,=2 0para tragedia nuestra, hace décadas lo detentan. La tarea de reinvención de la izquierda corresponde a otros hacerla; otros con imaginación, con frescura, con ganas de cambiar el mundo y no sólo de cambiar su situación personal.
Por: Epigmenio Ibarra
Primera parte
“La nada tiene prisa”
Pedro Salinas
Si bien la tarea de reinvención de la izquierda es impostergable y no puede eludirse más tiempo un debate de ideas consistente y profundo sobre cómo lograr, desde una perspectiva de compromiso real con las grandes mayorías empobrecidas, la transformación del país. Si bien, insisto, es preciso un severo cuestionamiento ético a los usos y costumbres de la izquierda electoral mexicana y el desplazamiento de los puestos de di rección de aquellos que han dilapidado el capital político acumulado por ésta luego de tantos años de lucha. No puede ya, por ningún motivo, cederse más terreno. Permitir que la transición democrática se frustre definitivamente con el retorno anunciado del PRI, dejar que el país marche de regreso al pasado, es un crimen de lesa patria. El año 2012 está a la vuelta de la esquina; no hay tiempo que perder.

Por eso y en tanto en el seno de la izquierda se produce o debe producirse una autocrítica inclemente hay que saber, también, ver hacia adelante y actuar, de inmediato, en consecuencia. La derrota sufrida en las últimas elecciones, pese a sus catastróficas dimensiones, no puede ya seguir paralizando a aquellos que tienen la tarea de retomar sin demora la lucha.

La cuesta que ha de subirse es, a consecuencia de los tantos errores cometidos y también del asedio de los poderes fácticos, demasiado empinada, tanto que se antoja casi imposible de remontar. Más se ha recorrido, sin embargo, desde la persecución y la muerte, desde las mazmorras y la clandestinidad.

Recuperarse, estar incluso en posibilidades de obtener una nueva victoria en las próximas elecciones presidenciales debe ser el objetivo que convoque y una, sin más dilación, a todos aquellos que piensan que en este país las cosas tienen que cambiar y que una izquierda revitalizada, imaginativa , es el instrumento adecuado para lograr ese cambio.

No se trata sólo de perderse en discusiones sobre el futuro del aparato burocrático y de las distintas sectas. Tampoco se trata de atrincherarse en los reductos que se han conservado; de dedicarse a satisfacer ambiciones personales y ponerse al servicio de los cómplices y las clientelas que hicieron posible el mantenimiento de esas posiciones. Hay que alzar la mira. Urge hacerlo.

Lo que está en juego no es el partido, tampoco el disfrute de las prerrogativas sino la tarea de abrir cauces a la justicia en este país donde imperan la corrupción y la impunidad y donde la brecha entre los pocos, poquísimos ricos y los muchos pobres que son cada vez más pobres, se hace más ancha cada día.

Si este proceso pernicioso de separación, de ruptura, entre los mexicanos que lo tienen todo y los otros muchos millones que no tienen nada continúa, si esta herida que nos divide se ahonda este país no tiene futuro. Tarde o temprano las desgarraduras serán de tal tamaño que no podremos siquiera reconocernos como conciudadanos.

Cerrar el paso al PRI; acelerar la caída del PAN, corresponsables ambos de la debacle, liberar al país del modelo neoliberal que lo tiene atascado es darle una esperanza a esta nación dividida. Esa –y no la de seguir el juego al adversario- es la tarea de la izquierda; en ella debe ya centrar sus energías.

Porque para eso también sirve el poder y por eso hay que buscarlo y20conquistarlo en las urnas; para recuperar, como nación, un destino común.

Para vencer –como decía Miguel de Unamuno- hay que convencer y la izquierda mexicana, que naufraga hoy en el descrédito, está muy lejos de siquiera acercarse a aquellos que habrán de decidir con sus votos, en el 2012, el destino del país.

Mentira sin embargo que sea todo responsabilidad de quienes hoy militan o dirigen a esa izquierda. Antes, en los tiempos del PRI, a los opositores se les perseguía y asesinaba. Hoy se les condena al descrédito mediático, a una especie de muerte en vida; la que provoca la falta o el exceso de pantalla y el sesgo que en ella se da a la información.

La televisión, que ya construye su candidato ideal y prepara su boda de telenovela, pronunció en el 2006 la sentencia condenatoria contra la izquierda mexicana. Desde entonces no cesa y con su peso arrastra al resto de los medios a reafirmarla. Gestos, dichos, acciones, pugnas internas, escándalos vistos con lupa, le permiten hacer que, en la percepción pública, cuadre mejor el retrato hablado con el perfil casi criminal, de ese que ha sido calificado como “un peligro para México”.

Conscientes de que, como en un pantano, la izquierda en la TV constituida de facto en gran elector, mientras más se mueve más se hunde, han de actuar, de aquí en adelante Andrés Manuel Lopez Obrador y Marcelo Ebrard; el primero evitando el ref lejo condicionado que le hace dirigir el mentón contra el puño que busca golpearlo, el segundo cuidando hasta el más nimio de los detalles la integridad y la calidad de su gestión. Ambos eludiendo los demonios atávicos de la izquierda.